Aunque experimentó un boom en Occidente hace unos cuantos años, el Feng Shui es un sistema filosófico que proviene de un remoto pasado y que sigue teniendo validez a día de hoy.
Esta filosofía se aplica mucho a la arquitectura y a la decoración de espacios interiores, ya que nos puede ayudar a armonizar la energía que se proyecta en el espacio, en nuestra casa y nuestro lugar de trabajo.
¿Qué es el Feng Shui?
Feng Shui significa ‘viento y agua’, dos conceptos que resumen perfectamente esta filosofía milenaria.

El Feng Shui es un sistema filosófico de base taoísta que tuvo su origen en la China imperial y que busca ocupar el espacio de una manera armónica.
Su introducción en Occidente comenzó de la mano de los misioneros entre los siglos XVII y XX, especialmente jesuitas, que venían de China, pero el boom se experimentó en los años 80, cuando un monje budista llamado Thomas Lin Yun se instaló en California y comenzó a predicar este pensamiento.
Se sustenta sobre tres principios básicos:
- Todo está vivo. Debemos ser conscientes de los objetos que nos rodean e influirlos.
- Todo está relacionado. Nuestra casa refleja nuestro estado de ánimo, cómo nos sentimos.
- Todo cambia. Si nuestras prioridades cambian, la casa tiene que cambiar con ellas. Existe una especie de retroalimentación entre nuestros sentimientos y nuestro hogar.
El Feng Shui y la decoración
El Feng Shui pretende mejorar el medio ambiente, la arquitectura y los espacios interiores, dando como resultado una aproximación al minimalismo que está tan de moda.
Este sistema busca estancias limpias, amplias, con colores claros e iluminaciones indirectas que aporten orden, armonía y tranquilidad a quien habita la vivienda.
Para ello, se basa en los puntos cardinales y en los cinco elementos, aunque estos no son tal, sino cinco formas en que se manifiesta la energía y que conviene tener equilibrados para dejar que la energía fluya y mejore el estado de ánimo. En caso de que uno de ellos se encuentre en exceso, se produce un desbalance en el humor y la energía.
- Tierra. Es el elemento estable que favorece la estabilidad en momentos de cambio. Se suele incorporar a través de plantas y objetos de cerámica.
- Madera. Representa la energía de la primavera, ayuda a pensar nuevos proyectos. Se encuentra en muebles y suelos.
- Metal. Simboliza la energía del otoño. Ayuda a fijar la atención de manera disciplinada. Se representa a través de elementos metálicos y objetos de oro, plata o bronce.
- Fuego. Simboliza la fuerza y vigor; es útil a la hora de socializar. Se colocan velas y luces.
- Agua. Es el elemento más importante para la filosofía china porque representa la energía en movimiento, favoreciendo los cambios.
¿Cómo se puede aplicar esta filosofía a la decoración de una terraza?
La terraza se ha convertido en un reclamo muy importante a la hora de buscar vivienda en el último año.
Pese a que suelen ser pequeñas, es importante aprovechar al máximo el espacio, ya que el principal propósito que debe tener este espacio es ayudar a relajarte. Por eso se suele aplicar la técnica del Feng Shui en la armonización de estos espacios, para contribuir a que la energía (que se conoce como el Chi) circule de manera positiva.

En la decoración de terrazas según el Feng Shui, se busca respetar la naturaleza y estar en sintonía con ella. Para lo cual, es fundamental que la terraza o balcón se mantenga limpio y ordenado sin estar recargado para que la energía navegue libremente sin obstáculos.
Espacios no abigarrados
Apuesta por colores neutros o pastel que transmitan calma y tranquilidad y evita los colores oscuros que puedan evocar sentimientos negativos. Puedes incorporar pequeños detalles luminosos, pero que no se conviertan en elemento central.
Elección de plantas
Para incorporar el elemento tierra en la terraza, hay que incluir plantas naturales, pero es preciso dedicarles los cuidados que precisan y tiempo para que crezcan fuertes y saludables; de lo contrario, si están secas, marchitas y poco cuidadas (esto también pasa por no recortarlas y no quitarles las malas hierbas), el ambiente no será idóneo para descansar.
Las plantas se asocian con el crecimiento y la abundancia, y desde el Feng Shui recomiendan las siguientes:
- planta del dinero,
- planta de jade,
- pequeños arbustos,
- árboles frutales,
- flores de colores que transmitan alegría y armonía y
- plantas aromáticas para el huerto como el orégano, la ruda, la lavanda o el helecho.
Elementos naturales
Si quieres aportar algo de intimidad a la terraza, puedes colocar toldos o parasoles, siempre y cuando sean de fibras naturales como el esparto, la madera, el cáñamo o algodón orgánico o tejidos naturales.
Los elementos naturales también se pueden emplear en los asientos: estos pueden estar fabricados con matera o mimbre. Si se opta por el acero o materiales sintéticos, conviene compensar el ambiente con plantas.
Iluminación cálida
La iluminación es un elemento muy importante. Por eso es importante que esta proceda de varios puntos y permita crear ambientes cálidos y armónicos. Se pueden utilizar antorchas, velas, bombillas de colores…
Agua en movimiento
El agua es el otro elemento fundamental en la filosofía del Feng Shui. Esta debe estar siempre en movimiento, nunca estancada, para que la energía fluya como es debido. Se puede representar con una pequeña fuente o con una pequeña cascada o estanque, dependiendo del espacio del que disponemos.
En definitiva, el Feng Shui busca crear una atmósfera armónica y equilibrada de la que disfrutar y que, al mismo tiempo, cuide de ti.





