El proceso de estabilización que el precio de la vivienda inició hace más de un año no está teniendo la misma intensidad en todas las zonas de España. De hecho, algunas de ellas aún muestran caídas de dos dígitos, según un informe de Tinsa sobre mercados locales realizado a partir de 200.000 tasaciones de viviendas nuevas y usadas.
En concreto, siete provincias, ocho capitales y una comunidad registraron caídas interanuales de precios superiores al 10% en el cuarto trimestre de 2014. De hecho, el precio de la vivienda en Navarra bajó un 14,1% respecto al cuarto trimestre de 2013.
En el caso de las provincias, Navarra, Lérida y Cuenca fueron las que experimentaron los mayores descensos interanuales del precio de la vivienda durante el cuarto trimestre de 2014, con caídas del 14,1%, del 14%, y del 12,7%, respectivamente. Les siguieron Álava (12,3%), Segovia (11,8%), Albacete (11,5%) y Jaén (10,3%).
De hecho, sólo seis provincias experimentaron crecimientos respecto al mismo trimestre del año anterior: Palencia (3%), Teruel (2,8%), Melilla (2,3%), Baleares (1,5%), Guipúzcoa (1,1%) y Badajoz (0,5%).
Desde máximos, siete provincias presentan recortes superiores al 50%: Toledo (56,5%), Guadalajara (53,6%), Tarragona (52,1%), Gerona (51,7%), Barcelona (51,3%), Zaragoza (50,9%) y Ávila (50,2%), que han vuelto a niveles de precios similares a los de 2002.
La disparidad es aún mayor entre las capitales de provincia. Ocho de ellas bajaron sus precios dos dígitos en el cuarto trimestre en tasa interanual: Ávila (11,7%), seguida de Huelva y Bilbao (11,1%), Almería y Badajoz (10,8%), Córdoba (10,6%), Oviedo (10,4%) y Vitoria (10%). Frente a los ascensos de Málaga (4,7%), Melilla (2,3%), Palencia (1,3%), Palma de Mallorca (0,5%) y Barcelona (0,2%).
Ávila es la capital donde más se ha abaratado la vivienda desde 2007, con un descenso de precios del 56,1%, seguida de Zaragoza (55,1%) y Guadalajara capital (55%).
Según Tinsa, el precio medio de la vivienda en España frenó su caída en 2014 hasta el 3%, hasta valores próximos a los del verano de 2003, frente al retroceso del 9,3% del año anterior.





