Seguro que alguna vez te ha ocurrido. El típico mes en el que tienes más gastos de lo normal. O cuando piensas que no vas a tener ningún desembolso extra y con el dinero exacto para terminar el mes, surge un imprevisto doméstico. Por ejemplo, se te estropea un electrodoméstico que utilizas constantemente, como puede ser el frigorífico o la caldera.
También puede pasar que te llegue un recibo de luz, agua o gas con un importe más elevado del que pensabas que, además, te puede generar un descubierto en la cuenta.
En cualquiera de estos casos, resulta necesario disponer del capital con la mayor celeridad posible para hacer frente al pago y evitar consecuencias que pueden salirte muy caras. Para ello, desde el comparador de créditos y tarjetas HelpMyCash.com informan que, en el mercado financiero actual tienes una gran variedad de productos que pueden ser muy útiles para solucionar este tipo de imprevistos. Primero, por la rapidez con la que puedes conseguir el dinero, pero, sobre todo, por el hecho de no tener que pagar nada por él.
¿Cómo hacer frente a un imprevisto sin pagar nada por el dinero prestado?
Cuando un imprevisto te pilla por sorpresa y no dispones de suficiente dinero para solucionarlo, probablemente la primera opción que te venga a la cabeza sea la de pedir dinero prestado a familiares y amigos. De esta manera, lo más probable es que no tengas que pagar nada por el dinero, pero puede que sí que pongas en un compromiso a dicha persona.
En estos casos, como ya se ha comentado, tienes varias opciones en el mercado a las que puedes recurrir y con las que no pagarás intereses ni ningún coste adicional. Es decir, únicamente devolverás el dinero que te han prestado.
Dicho esto, son dos los productos a los que puedes recurrir si te encuentras en esta situación. Por un lado, los minicréditos, ya que algunos prestamistas de capital privado han lanzado promociones con las que puedes conseguir hasta 300 euros sin costes, sin dar explicaciones y en menos de 15 minutos. Aunque para acceder a la oferta será necesario que seas nuevo cliente.
Por otro lado, están las tarjetas de crédito con las que puedes disponer de cantidades de dinero superiores a los créditos rápidos (en función de la entidad emisora del plástico). Si lo devuelves mediante el pago total (a principios del mes siguiente) no tendrás que pagar nada por la operación. Eso sí, en ambos casos es importante que preveas la fecha en la que tendrás que devolver el dinero, ya que si no lo haces a tiempo, los intereses de demora pueden disparar el coste de la transacción.
En el caso de que ya tengas una tarjeta de crédito, será más sencillo y rápido utilizarla, pero si no dispones de ella, puedes decantarte por los minicréditos, cuyo proceso de solicitud y concesión es más rápido que el de las tarjetas.
¿Pedir financiación o ahorrar antes de que surja el imprevisto?
Una vez explicados los productos que te pueden ayudar si sufres un imprevisto doméstico, resulta recomendable que tengas en cuenta algunos consejos que te ayudarán a afrontar este tipo de situaciones sin tener que pedir financiación.
Como aspecto fundamental, es recomendable que establezcas un presupuesto mensual y, en base a eso, intentes guardar todos los meses un porcentaje de tus ingresos. Lo más adecuado es que no emplees este dinero en el día a día y así, en el momento en el que realmente lo necesites, lo puedas utilizar.
Dicho esto, puedes aumentar los ahorros de cada mes evitando comprar por impulso, comparando precios y buscando ofertas con las que gastarás menos. También puedes prescindir de servicios que no utilices en el hogar o reducir su consumo, etcétera.





