La distribución de la vivienda y las necesidades a cubrir son el primer elemento que debe tenerse en cuenta para sacar el máximo rendimiento a una cocina. Tanto si se trata de una cocina nueva como de una reforma, la adecuación del diseño con el espacio será clave para conseguir la máxima funcionalidad.

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1. Cocinas lineales que se integran en el salón
Abrir una cocina para conectarla con el comedor o el salón es una opción habitual para crear una mayor continuidad visual y ganar amplitud. Sin embargo, una barra demasiado grande o una isla en una zona de paso pueden conseguir el efecto contrario. Por eso, las cocinas lineales con un único frente son la mejor opción para dotar de más amplitud al comedor. De esta manera se consigue integrar la cocina como un mueble más, especialmente si se combinan sus materiales con el resto de elementos del salón o comedor.

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2. Cocinas con espacio para comer en familia
Una cocina de planta cuadrada permite integrar el mobiliario en forma de “L” para incluir una zona de comedor dentro de la estancia. Para que esta distribución sea óptima, la planta de la cocina debe tener al menos 12 metros cuadrados. Son recomendables las mesas plegables cuadradas o rectangulares para maximizar el espacio cuando no se están utilizando.

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3. Cocinas que maximizan las zonas de trabajo
Cuando una cocina tiene un tamaño mediano puede optarse por integrar una zona de trabajo en todo su perímetro. Esta opción es muy útil para cocinas alargadas, tanto si son cerradas como semiabiertas. Si la anchura no permite crear espacios de trabajo simétricos en ambos lados, es preferible mantener el tamaño estándar en la pared principal y reducir el otro frente a una superficie mínima. Así, se optimizan ambos frentes manteniendo la distancia entre áreas.

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4. Cocinas multiusos
Tener una isla no es un sueño irrenunciable reservado sólo para ciertas cocinas. Las encimeras adaptadas para usarse como mesa permiten prescindir de la mesa del comedor a la vez que aportan comodidad y amplitud a la cocina sin renunciar a espacio de trabajo.

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5. Cocinas para conectar espacios
El objetivo principal de la cocina es ser funcional y accesible en todo momento. Así que cualquier ubicación poco convencional puede resultar exitosa si se cumple con estos parámetros. En este caso, la cocina se convierte en elemento de conexión de espacios y eso se consigue creando dos puntos de acceso delimitados por un semicerramiento de cristal. Así, se logra una cocina abierta sin perder privacidad entre la zona de descanso y la sala de estar.

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6. Cocinas que caben en un rincón
En caso de falta de espacio, las cocinas pueden reducirse a la mínima expresión apostando por electrodomésticos más pequeños que permiten liberar las zonas de trabajo. Además, el espacio de almacenamiento puede ampliarse de manera vertical aprovechando la altura.





