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Joven realista, entre 25 y 35 años, motivado por el deseo de pasar del alquiler a la propiedad y con un presupuesto de entre 150.000 y 300.000 euros. Este es el perfil del comprador de vivienda en 2016, según un estudio de la ST Sociedad de Tasación y Planner Exhibitions, tras el análisis de los visitantes al SIMA, de los cuales 9 de cada 10 fueron con la idea de comprar.

Además, el estudio resalta que el actual potencial comprador se muestra más confiado en el futuro, más predispuesto a comprar, con un mayor presupuesto y mayor solvencia financiera.

Aunque el comprador de entre 25 y 35 años presenta una cuota estable, en torno al 40%, en los últimos años, la situación contrasta con la del periodo entre 2009 y 2011, cuando este perfil suponía el 62% de los visitantes de SIMA. El terreno cedido ha sido ocupado por los compradores de entre 36 y 45 años (36%), que este 2016 suben casi siete puntos porcentuales respecto a 2015, mientras que los de más de 45 años (22,2%) bajan siete puntos.

Las motivaciones que llevan al potencial comprador a querer adquirir una vivienda son cambiar de alquiler a propiedad (34,8%) y mejorar la vivienda actual (34,2%). Ambos factores han ganado peso en el último año, mientras que formar un nuevo hogar (16,9%), que era el motivo principal durante la crisis inmobiliaria (44,3% en 2009), ha caído 5,5 puntos.

 

Aumentan las prisas por el encarecimiento de la vivienda

Otro factor a destacar es la aceleración de los plazos para adquirir una vivienda. Para el director general de Planner Exhibitions, Eloy Bohúa, esto se debe a la tendencia alcista en los precios. Así, el 43,5% de los encuestados aseguró que adquiriría una vivienda en cuanto la encontrase, 8,5 puntos más que en 2015.

La subida de los precios también ha afectado a los presupuestos de compra, que han aumentado en la parte superior de la escala. En este sentido, se han reducido ligeramente los porcentajes de quienes tienen hasta 150.000 euros (20,3%) y entre los que disponen de entre 150.000 y 300.000 euros (52,8%). Por el contrario, han aumentado 4,5 puntos porcentuales quienes tienen un presupuesto de más de 300.000 euros (27,1%).

Además, este último grupo se ha duplicado desde 2013, acercándose a los valores medios precrisis. Sin embargo, cada vez son menos los que pueden asumir la totalidad de la compra (10,3% frente al 15,7% de 2015) y cada vez son más los que deben financiar más del 80% (25,1% frente al 16,2% del año pasado).

En esta línea, Bohúa explica que «el aumento de la financiación no parece afectar a las expectativas para obtenerla» y «se están afrontando financiaciones más sostenibles que en el pasado». Así, el 43,5% de los encuestados cree que tiene «muchas posibilidades» de obtener financiación, frente al 13,4% que piensa que tiene «pocas o ninguna».

 

El precio y la financiación, los principales obstáculos para la compra

Al igual que en la edición anterior, el precio y la financiación continúan siendo los principales obstáculos a la hora de comprar una vivienda, aunque presentan una evolución dispar.

Mientras que el precio pierde nueve puntos porcentuales respecto a 2015, hasta ser el principal inconveniente para el 56,4% de los encuestados, la financiación aumenta 2,8 puntos porcentuales, hasta convertirse en el principal freno del 12,5% de encuestados. El resto de variables no presentan evoluciones significativas.

Según el director general de ST Sociedad de Tasación, Juan Fernández-Aceytuno, este comportamiento corresponde a «una visión cada vez más realista e informada del demandante». «Percibimos un mercado maduro en constitución y reacción a las situaciones que se producen», ha afirmado a la vez que ha asegurado que las socimis y la formación de grandes grupos inmobiliarios a partir de servicers «están dotando de profesionalidad al sector».

En este sentido, Fernández-Aceytuno ha apuntado que la demanda es cada vez «más inteligente y sensata» ya que el comprador también «ha aprendido de la burbuja inmobiliaria» y tiene una visión más realista «lejos del buscador de chollos».

Asimismo, el director general de ST Sociedad de Tasación estima que España dispone de un mercado inmobiliario «más profesional que hace diez años», donde la demanda presenta un mayor nivel de exigencia y rigor que permitirá crecer «no a dobles dígitos» pero sí con «menor volatilidad», ha añadido.