En su artículo de Financial Times, Ratti señala que en Reino Unido el 29,5% de los hogares estaba formado por una sola persona en 2024, mientras que también están creciendo las fórmulas multigeneracionales.
A esto se suman mascotas, plantas y tecnología. El propio Ratti cita que el 71% de los hogares estadounidenses tenía al menos una mascota y describe cómo Alexa, ChatGPT, Gemini y los robots domésticos están entrando también en el ecosistema cotidiano. Así pues, la casa ya no alberga solamente una familia: alberga un ecosistema.
Por eso, una casa poliamorosa no significa necesariamente tener más metros cuadrados. Significa que esos metros puedan asumir más de una vida y más de un uso.
¿Cómo se diseña una casa poliamorosa?
Diseñar una casa poliamorosa significa reducir la rigidez de las estancias y dejar espacio para que aparezca lo inesperado.
Ratti resume su propuesta arquitectónica en tres reglas: dejar espacio para lo inesperado, derribar fronteras y aprender a cultivar la convivencia. Llevado al interiorismo cotidiano, esto puede traducirse en decisiones muy concretas.
¿Qué características debe tener una vivienda flexible?
- Habitaciones versátiles. Una habitación no debería quedar vinculada para siempre a un único usuario.
- Muebles transformables. Sofás modulares, mesas extensibles o camas abatibles permiten modificar el espacio.
- Almacenaje adaptable. Los sistemas modulares pueden evolucionar cuando cambian nuestras necesidades.
- Espacios sin función cerrada. Una galería, un distribuidor amplio o un rincón del salón pueden adquirir nuevos usos.
- Instalaciones preparadas. Más enchufes, buena conectividad y una iluminación flexible facilitan futuras transformaciones.
¿Cómo derribar fronteras dentro de una vivienda?
Una casa poliamorosa también cuestiona la separación rígida entre estancias y usos. No significa necesariamente eliminar paredes, sino evitar que cada espacio quede condenado a una única función.
Una cocina puede incorporar una zona de trabajo; un dormitorio puede transformarse en habitación de invitados y despacho; y un salón puede acoger distintas actividades a lo largo del día. La clave es diseñar conexiones y espacios capaces de asumir más de un uso.
¿Cómo cultivar la convivencia en una casa poliamorosa?
| Habitante |
Necesidad |
Solución |
| Personas |
Flexibilidad |
Estancias versátiles |
| Mascotas |
Movimiento |
Zonas adaptadas |
| Plantas |
Luz |
Ubicaciones flexibles |
| Tecnología |
Conectividad |
Instalaciones preparadas |
Como muestra la tabla, la casa poliamorosa no plantea únicamente quién vive en ella, sino cómo puede convivir todo aquello que forma parte de la experiencia doméstica.
¿Qué tienen que ver las mascotas, las plantas y la tecnología con la casa poliamorosa?
Ratti describe una vivienda en la que las plantas dejan de ser simples elementos decorativos, las mascotas adquieren un papel central y los dispositivos tecnológicos pasan de ser objetos a convertirse en una presencia cotidiana. También introduce robots domésticos y asistentes de inteligencia artificial dentro de esta nueva convivencia.
Interni amplía todavía más la mirada y organiza los contenidos de su especial alrededor de categorías como bacterias, plantas, insectos, animales, personas y robots. La revista plantea así la vivienda como un ecosistema en el que las fronteras entre lo humano y lo no humano son cada vez menos rígidas.