La razón para llevarla a la zona de estudio va más allá de la estética. Un estudio publicado en 2024 en la revista Building and Environment, con 198 participantes, analizó distintos escenarios de diseño biofílico y encontró que la conexión audiovisual con la naturaleza podía mejorar aspectos como la memoria de trabajo, la inhibición y el cambio de tarea. Sin embargo, sus autores señalan que los resultados dependen del tipo de estímulo y de cómo se combina la experiencia visual y sonora con la naturaleza.
¿Cuáles son las 7 mejores ideas de decoración biofílica para estudiar?
Estas siete propuestas permiten introducir naturaleza en una zona de estudio sin perder funcionalidad.
1. Coloca una planta fuera de la zona de trabajo
Una planta de tamaño medio puede situarse junto al escritorio, sobre una balda o en un taburete. El objetivo es que sea visible sin invadir la superficie donde escribes.
| Truco práctico: coloca la planta ligeramente por detrás y hacia un lateral de la mesa. Así aparecerá en tu visión periférica sin interferir con los libros, el cuaderno o la pantalla. |
2. Cambia el escritorio de orientación para mirar hacia el exterior
Si tienes una ventana con árboles, cielo o incluso una terraza con vegetación, aprovéchala. Una vista natural puede convertirse en el elemento biofílico más potente de la habitación.
Eso sí, si utilizas ordenador, evita colocar la pantalla directamente frente a la ventana para reducir reflejos y deslumbramientos.
3. Introduce madera, corcho o fibras naturales
No necesitas cambiar todos los muebles. Una bandeja de madera, un organizador de escritorio de corcho, una silla de fibras vegetales o una lámpara de ratán pueden aportar textura natural.
Recuerda, la clave de la decoración biofílica está en combinar pocos materiales para evitar que el espacio parezca recargado.
4. Crea un pequeño paisaje natural en la pared principal
Una fotografía de un bosque, una ilustración botánica o una lámina de paisaje puede funcionar como punto de descanso visual.
Mejor una imagen grande y sencilla que una composición llena de pequeños cuadros: en una zona destinada al estudio interesa que la decoración acompañe, no que reclame constantemente atención.
5. Utiliza colores inspirados en la naturaleza
Verde salvia, arena, arcilla, beige, piedra o madera clara pueden construir una base cromática tranquila. No hace falta pintar la habitación. Puedes introducirlos mediante una silla, una alfombrilla, una pantalla de lámpara, textiles o pequeños accesorios.
6. Añade una segunda fuente de naturaleza inesperada
Aquí está el recurso menos evidente: incorpora sonidos naturales durante las pausas, como lluvia suave, agua o ambiente de bosque, si no te distraen.
La investigación sobre diseño biofílico está ampliando precisamente el interés por experiencias multisensoriales, además de los elementos visuales.
7. Deja un “espacio de vacío” junto a un elemento natural
Reserva deliberadamente una parte de la pared o del escritorio sin objetos y coloca cerca una única planta, fotografía o pieza de madera.
Este contraste permite que el elemento natural destaque y evita uno de los errores habituales de la decoración biofílica: confundir naturaleza con acumulación de objetos.
¿Qué plantas recomiendan los expertos para decorar una zona de estudio?
| Planta |
Por qué es adecuada |
Dónde colocarla |
| Peperomia |
Compacta y fácil de cuidar; la Royal Horticultural Society la recomienda entre las plantas adecuadas para escritorios. |
Sobre el escritorio o una balda |
| Poto (Epipremnum aureum) |
Es fácil de mantener y su porte colgante permite incorporar vegetación sin ocupar la superficie de trabajo. La RHS también lo destaca por su valoración positiva en estudios sobre bienestar. |
En una balda o macetero colgante |
| Filodendro |
Sus variedades aportan un follaje abundante y son apropiadas para espacios de trabajo. |
En una estantería o junto al escritorio |
| Sansevieria (Dracaena trifasciata) |
Es resistente y tolera condiciones de poca luz, por lo que resulta adecuada para interiores con iluminación limitada. |
En el suelo, junto al escritorio |
| Zamioculca (Zamioculcas zamiifolia) |
Tiene hojas carnosas y requiere poco riego; la RHS la incluye entre las plantas adecuadas para oficinas con poca luz. |
En el suelo o sobre un mueble auxiliar |
| Planta araña (Chlorophytum comosum) |
Es fácil de cultivar y tolera niveles bajos de luz, aunque prefiere posiciones luminosas con luz indirecta. |
En una balda o macetero colgante |
| Calatea |
Sus hojas aportan un marcado efecto decorativo y funciona bien como elemento vegetal en interiores luminosos sin sol directo. |
En una zona luminosa, sin sol directo |
¿Cómo debe ser la iluminación de una zona de estudio biofílica?
La luz natural debería aprovecharse siempre que sea posible, pero no basta con tener una ventana. La iluminación debe estar bien distribuida y evitar reflejos, contrastes excesivos y deslumbramientos. El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) considera estos factores esenciales para el confort visual.
| Elemento |
Qué hacer |
| Luz natural |
Aprovecharla siempre que sea posible, pero evitando deslumbramientos, reflejos y contrastes excesivos. |
| Escritorio |
Orientarlo de forma que la luz de las ventanas no incida directamente sobre la pantalla ni genere reflejos molestos. |
| Lámpara de apoyo |
Utilizarla cuando sea necesaria para garantizar una iluminación suficiente de la tarea, evitando que produzca reflejos o deslumbramientos. |
| Pantalla |
Situarla de manera que las ventanas u otras fuentes de luz no provoquen reflejos molestos ni deslumbramiento directo. |
| Cortinas o persianas |
Utilizar sistemas regulables que permitan atenuar la luz natural cuando sea demasiado intensa. |
Idea práctica: durante el día, deja que la ventana sea protagonista; al anochecer, utiliza una iluminación ambiental y una lámpara de apoyo para que el cambio no sea brusco.