27 julio 2018

Se ha hecho de rogar, pero el calor veraniego ya ha llegado.

Además, con tantas horas de sol las casas se calientan durante más tiempo y si las temperaturas no descienden por la noche, el momento de ir a la cama puede ser un auténtico suplicio. Para evitar esto podemos dejar encendido el aire acondicionado toda la noche, pero nuestro bolsillo sería el primero en resentirse, además de no ser la opción más saludable.

Sin embargo, desde Cuida Tu Casa proponemos una serie trucos con los que mantener la casa fresca en verano pero sin disparar la factura de la luz ni perjudicar la salud.

 

bajar persianas

 

Bajar persianas

Durante el verano hay más horas de sol que en ninguna otra época del año, por lo que los hogares pueden convertirse en improvisadas saunas si el sol entra durante mucho tiempo a través de las ventanas. Para evitarlo, es importante instalar persianas, sobre todo en las zonas que están más expuestas al sol como pueden ser las orientaciones Sur y Oeste por la tarde o Este por la mañana. Manteniendo las persianas bajadas durante las horas clave evitaremos que los hogares se calienten.

 

Ventilar a horas clave

La ventilación y renovación del aire en las casas es un punto muy importante, pero debemos tener en cuenta que abrir las ventanas en momentos de mucho calor puede hacer que se dispare el termostato. Por ello, es recomendable ventilar las casas por las mañanas con la fresca y/o por la noche cuando baja el calor.

 

ventilar casa

 

Tener en cuenta la orientación de la casa

Esto es clave a la hora de aprovecharla. Puede darse el caso de disponer de un emplazamiento donde las corrientes de aire sean frecuentes y óptimas para aprovecharlas a la hora de ventilar y refrescar la casa. De igual manera, podemos encontrarnos con que nuestra vivienda reciba muchas horas de luz diarias, lo que en invierno es ideal, pero en verano deberemos cuidar que el sol no caliente en exceso a través de las ventanas.

 

Poner el aire acondicionado sólo cuando sea necesario

El aire acondicionado puede ser uno de los mayores aliados para combatir las altas temperaturas en verano, pero al mismo tiempo el mayor enemigo a final de mes cuando llega la factura de la luz. Por ello, es importante conocer bien las horas de mayor calor en casa y utilizar el aire acondicionado solamente cuando sea necesario, además de no ponerlo demasiado alto, teniendo en cuenta que siempre por encima de 26º es una temperatura saludable y eficiente.

Si por las noches las temperaturas disminuyen puede ser un buen momento para apagar el aire acondicionado y dejar las ventanas abiertas refrescando la vivienda o podemos optar por utilizar ventiladores de techo, que consumen menos energía.

 

ventilar casa

 

Gestionar bien la electricidad

Además de evitar tener el aire acondicionado funcionando a todas horas, es importante gestionar correctamente el uso de aparatos electrónicos, los cuales desprenden calor mientras están siendo utilizados. Además, es recomendable desenchufarlos cuando no se vayan a utilizar, ya que así reduciremos el consumo eléctrico. Por otro lado, es importante apagar las luces de las habitaciones donde no estemos y no necesitemos luz artificial debido a una buena iluminación natural y sustituir las bombillas tradicionales por unas de LED, que ayudan a reducir el gasto y no desprenden calor.

Sandra Barañano. Directora Técnica de Cuida Tu Casa.

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