10 abril 2015

Conseguir que la cocina sea un espacio confortable y práctico, sean cuales sean los metros disponibles en ésta, pasa por ampliar al máximo el espacio de trabajo, de paso y almacenaje, de forma tal que permitan realizar las tareas diarias con comodidad, por pequeñas que sean.

Desde cocinas diminutas a otras inmensas, lo importante es lograr que parezca un lugar amplio en el que poder moverse, guardar cosas o cocinar con total comodidad. Para lograrlo, sólo hay que tener en cuenta cuatro factores…

 

cocinas funcionales

Foto: Xey

1. Conseguir un espacio luminoso

La iluminación es un aspecto que toma especial relevancia en la cocina, no sólo porque permite realizar las tareas cómodamente, también, porque la luz ayuda a ampliar el espacio visualmente.

Para empezar, se debe potenciar la entrada de luz natural en la estancia, aprovechando los rayos que entren por ventanas o puertas. Además, hay que realizar una planificación óptima de la luz artificial según las zonas de la cocina, ya que no puede tener el mismo tipo de iluminación la zona de comedor, la de trabajo, cocción o almacenaje.

El uso del color en la cocina también afecta a la sensación de amplitud. Los tonos claros o neutros, y algunos colores vivos como amarillos, rojos o naranjas, potenciarán la luminosidad; también los muebles lacados o algunos revestimientos claros y/o brillantes. Por eso es vital tener en cuenta el efecto que el color y los acabados de muebles y revestimientos pueden tener sobre el espacio antes de elegirlos.

 

cocinas funcionales

Foto: Santos

2. Distribuir de manera óptima el espacio

Elegir la distribución de la cocina dependerá del espacio disponible y la ubicación de elementos como radiadores, puertas y ventanas en este. La colocación de los muebles, electrodomésticos y otros complementos variará según la forma y los metros de la cocina, debiendo elegir siempre la que mayor espacio ofrezca para el trabajo, la movilidad y el almacenaje.

En L, en frentes paralelos, en U, en línea, con isla central o barra americana, integrada completa o parcialmente, una distribución óptima de la cocina permitirá obtener la máxima comodidad a la hora de cocinar, moverse y poder acceder a cualquier rincón.

 

cocinas funcionales

Foto: Santos

3. Elegir los muebles y electrodomésticos perfectos

A la hora de lograr una cocina función, una correcta elección del mobiliario resulta imprescindible. Lo primero es asegurarse de que los muebles y electrodomésticos cubren las necesidades de los habitantes de la casa.

Dependiendo del espacio, del estilo, gustos y posibilidades, la elección será una u otra. Así, si no se dispone de muchos metros, se elegirán muebles multifuncionales, plegables, de colores claros y/o acabados brillantes, y electrodomésticos compactos. Si el espacio no es problema, se puede optar por elementos prácticos como islas o electrodomésticos grandes.

En el caso de los electrodomésticos, sea cual sea el tamaño de la cocina, es importante que permitan ahorrar tiempo y dinero, y que ofrezcan un fácil mantenimiento.

 

cocinas funcionales

Foto: Ikea

4. Aprovechar las ventajas de los complementos

En el mercado existen infinidad de complementos para convertir la cocina en una estancia de lo más práctica. Desde los que ayudan a mantener el orden, a los que nos brindan más espacio para el almacenaje, el caso es lograr una cocina más amplia, despejada, cómoda, con mayor movilidad y superficie de trabajo.

En esta línea se encuentran los muebles auxiliares como mesas o sillas, que pueden llegar a desempeñar varias funciones (superficie de apoyo o espacio para el almacenaje, por ejemplo). El mobiliario plegable o apilable también ayuda a conseguir una cocina funcional.

Lo importante es elegir aquellas piezas que se ajusten a las necesidades, posibilidades y gustos década uno, para poder lograr un espacio cómodo y práctico.

 

Facebook Comments