Ya existe la posibilidad de crear viviendas a través de impresoras 3D. En España, de hecho, ya se ha construido la primera casa impresa en 3D habitable, incluso ya en los años 80 se comenzó a especular con esta nueva forma de construcción.
Eso sí, para imprimir edificaciones en 3D se necesitan impresoras muy potentes. Que se lo digan a Andrey Rudenko, quien empezó a fantasear con la idea de construir una vivienda con una impresora 3D hace dos años y terminó construyendo un castillo de hormigón impreso en 3D en el patio trasero de su casa.
Empezó a experimentar con una impresora 3D y el uso de distintas mezclas de cemento. Tras miles de pruebas y errores, descubrió que la impresora era capaz de imprimir más de 50 cm por día como había pensado originalmente, lo que le llevó a comenzar con la impresión 3D de un castillo. ¡Así fue su viaje por el proyecto!
El castillo impreso en 3D tardó dos años en finalizarse
«Han pasado dos años desde que empecé a jugar con la idea de una impresora 3D que fuera capaz de construir casas», explica Rudenko en la página web de su empresa Total Kustom, en la que va publicando actualizaciones sobre el progreso de sus proyectos de impresión en 3D. El castillo, que construyó en el patio trasero de su vivienda, le costó dos años desde que concibió la idea hasta que pudo finalizarlo.
El resultado de lo que consiguió crear es increíble. Pero no fue un camino de rosas. Tuvo varios problemas a la hora de levantar el castillo a través de la impresión en 3D. En un inicio, la colocación de capas de cemento fue una tarea muy ardua, ya que requería un ajuste de la impresora a nivel de programación y el uso de cantidades exactas en la mezcla de cemento.





