2. Calefactor eléctrico
Los calefactores eléctricos portátiles son una de las soluciones más habituales en pisos pequeños o cuando necesitamos calor rápido en una habitación concreta.
- Ventajas: precio bajo del aparato, no necesita instalación, calor inmediato.
- Inconvenientes: consumo eléctrico elevado si se utiliza durante muchas horas seguidas.
3. Calefactor de resistencia
Dentro de la calefacción eléctrica, los calefactores de resistencia (estufas halógenas, radiadores de cuarzo o convectores simples) son todavía menos eficientes. Transforman toda la electricidad en calor, pero sin aprovechar mecanismos como la bomba de calor.
- Ventajas: muy baratos de adquirir, ligeros y fáciles de mover.
- Inconvenientes: el consumo es muy alto y la sensación de calor desaparece rápido al apagarlos.
4. Calefacción eléctrica directa (radiadores o acumuladores)
El sistema más sencillo, pero también uno de los más caros si no elegimos la tarifa correcta para ahorrar o no tenemos en cuenta la discriminación horaria.
- Ventajas: sin instalación compleja, basta con enchufar.
- Inconvenientes: consumo eléctrico muy alto si lo encendemos fuera de las horas de precio llano (08:00 h a 10:00 h) o valle (00:00 h a 08:00 h)
5. Bombas de calor (aire acondicionado con función calor)
Cada vez más frecuentes, sobre todo en zonas templadas. Funcionan con electricidad y aprovechan la energía del aire exterior.
- Ventajas: alta eficiencia energética (A++ o superior), rápido encendido y la calefacción más económica para un piso según los datos.
- Inconvenientes: menor rendimiento en climas muy fríos, requiere una inversión inicial importante en el aparato.
6. Pellets o biomasa
Los sistemas de biomasa utilizan estufas o calderas que queman pellets, un combustible fabricado con residuos de madera.
- Ventajas: sostenible y más estable en precios.
- Inconvenientes: requiere almacenamiento de pellets y limpieza periódica.