Normalmente a la hora de comprar una casa barajamos dos opciones principales: vivienda de segunda mano o de nueva construcción. No obstante, en cada una de estas opciones hay alternativas muy variadas que la mayoría de los compradores desconocen.
Un ejemplo de ello son las casas pasivas, viviendas de obra nueva que, por su diseño y arquitectura tienen una alta eficiencia energética, lo que puede suponer una gran ventaja a la hora de pedir una hipoteca para su compra.
¿Qué características tienen las casas pasivas?
Concretamente, las casas pasivas tienen un estilo de construcción propio, que busca reducir al mínimo el consumo energético del hogar. Estas casas, además, están diseñadas para mantener el ambiente interior acondicionado en todo momento, sin depender de sistemas de climatización, calefacción o enfriamientos mecánicos.
Y es que, este tipo de viviendas utilizan la energía solar y la ventilación natural para obtener unas condiciones climáticas óptimas, aprovechando al máximo los recursos naturales del lugar en el que se ubican.







