Inconvenientes de que los hermanos compartan habitación
Ya hemos comentado que el hecho de que los hermanos compartan habitación también puede suponer una serie de inconvenientes.
Compartir habitación entre hermanos puede interferir negativamente en su desarrollo
Si bien es cierto que, como hemos comentado, compartir espacio les ayuda a trabajar en equipo, puede que también interfiera negativamente en su desarrollo personal.
Y es que, en muchas ocasiones, ya sea por diferencia de edad, sexo o personalidad, alguno de los hermanos esté más evolucionado que el resto, lo que puede interferir negativamente; es decir, que éste deje de desarrollarse más rápidamente, en vez de ayudar a los demás a progresar.
Por ello, es recomendable que los niños que comparten habitación tengan, aproximadamente, la misma edad y, por lo tanto, las mismas rutinas y horarios.
Compartir habitación entre hermanos reduce su independencia
Cuando los niños están creciendo es muy importante que dispongan de su propio espacio personal, en el que puedan estar solos para pensar, jugar o dejar volar su imaginación.
Si disponen de una habitación para cada uno podrán compartir el espacio cuando lo deseen y cuando necesiten su independencia ir a su propio cuarto.
Compartir habitación entre hermanos puede resultar traumático para alguno de ellos
No todos los niños aceptan los cambios de la misma manera, por ello, a la hora de hacer la transición, es decir, cuando los padres deciden que ha llegado el momento de que compartan habitación, puede que alguno de los hermanos no acepte la nueva situación.
En cualquier caso, es importante explicarles el por qué de la decisión y escuchar las razones por las cuales no la aceptan.