Aunque en ambos casos hay un equilibrio entre hombres y mujeres, en el alquiler completo la presencia femenina es ligeramente mayor (54%), mientras que en el alquiler compartido la diferencia se reduce casi al empate técnico.
2. Nivel socioeconómico: contrastes en los extremos
Otro aspecto fundamental es la situación económica. Aquí vemos que los dos perfiles se parecen en un punto: ambos tienen representación en todos los estratos sociales. Sin embargo, la distribución es distinta.
- En el alquiler de vivienda completa:
- 39% se ubica en la clase alta o media-alta.
- 20% pertenece a la clase baja o media-baja.
- En el alquiler compartido:
- 50% pertenece a la clase alta o media-alta.
- 23% está en la clase baja o media-baja.
Esto significa que, entre alquilar piso o una habitación, la idea tradicional asociada es que se comparte piso por tener ingresos limitados, pero la realidad es que muchos jóvenes con nivel económico medio-alto optan por esta fórmula por comodidad, flexibilidad o sociabilidad.
3. El mejor perfil de inquilino ideal: estilo de vida y convivencia
Si hay un factor que diferencia a ambos perfiles es cómo conviven antes y durante el alquiler.