El humor de Antonio Mingote vuelve a latir entre órdagos, faroles y miradas cómplices. La exposición “El Mus de Mingote: Humor, ingenio y humanidad”, organizada por la Fundación Antonio Mingote en colaboración con GILMAR, ha devuelto al público, durante unos días, una de las facetas más entrañables del maestro: su fascinación por el mus, ese juego de cartas tan español como la ironía que impregnaba sus viñetas.
Del 27 al 31 de octubre, la inmobiliaria GILMAR convirtió el Riyadh Air Metropolitano de Madrid en un pequeño templo al mus. Allí, entre barajas ilustradas, caricaturas inéditas y bocetos que destilan genialidad, Mingote volvió a sentarse —en espíritu— a la mesa de los jugadores. La muestra, que reunió casi noventa obras originales, algunas de ellas nunca antes expuestas al público, ha sido un acontecimiento único que permitió redescubrir el talento, la ternura y la mirada lúcida de uno de los grandes cronistas del siglo XX.





