La pandemia nos ha obligado a pasar semanas enteras en casa y todo apunta a que en este nuevo año estaremos con la familia más tiempo que antes. Por este motivo hoy queremos compartir cinco retos fáciles para hacer en casa, que seguro que nos ayudan a que los momentos con los nuestros sean mucho más divertidos y amenos.
1. Retos culinarios
A casi todos nos gusta cocinar, o por lo menos intentarlo, y todavía más degustar los platos que hemos elaborado. Por este motivo, el primer reto que os proponemos es que cada miembro de la familia prepare un plato diferente y que después hagáis una degustación para saber quién es el ganador. O, si lo preferís, podéis optar por el trabajo en equipo y entre todos preparar un suculento menú, que después saborearéis todos juntos.
Este reto nos permitirá sacar al chef que llevamos dentro, pasar un rato en la cocina y en la mesa con la familia, y enseñar a los más pequeños que después toca recoger y limpiar todo lo que hemos ensuciado.

2. Retos musicales
Otro de los desafíos que os proponemos es el de cantar delante del resto de la familia, pero no de cualquier manera. Puesto que pasamos bastante tiempo en casa os retamos a que cada miembro elija una canción y que la represente con su respectiva coreografía delante de todos, al cabo de unos días, cuando se la haya aprendido a la perfección. Al final del espectáculo podéis hacer una votación para valorar quién ha hecho la mejor actuación y, por lo tanto, será el ganador.
3. Retos deportivos
El deporte se ha convertido para muchos en un gran aliciente durante el confinamiento; de hecho, muchas personas han empezado a entrenar en casa por primera vez en su vida. ¡Y qué mejor que hacerlo con el resto de la familia! Para ello debemos elegir actividades que no requieran de demasiado material y que, evidentemente, pueden hacer tanto niños como adultos. Podemos idear una especie de juegos olímpicos caseros en los que se deberán hacer varias pruebas como: saltar a la cuerda durante un minuto, recorrer toda la vivienda a la pata coja o saltando con los pies juntos, encestar diez veces una pelota pequeña en una papelera, jugar a los bolos con botellas de plástico vacías, pasar cinco veces por debajo de una escoba situada entre dos sillas sin tocarla, o aprender una coreografía de zumba, entre otras. ¡Lo importante es mover el cuerpo y divertirse!

4. Retos manuales
Las manualidades suelen gustar mucho a los más pequeños de la familia y además les ayudan a concentrarse y a desarrollar su imaginación. En este punto os proponemos crear el mítico juego de memoria “memory”, o juego de las parejas. Para ello, necesitaremos cartulina o cartón, una regla para medir que los cuadrados sean del mismo tamaño, lápices de colores, tijeras y papel de forrar. Los más pequeños deberán recortar la cartulina o el cartón en partes iguales, hacer los dibujos y pintarlos – dos iguales en cada caso -. Los mayores deberán supervisar su labor y podrán forrar las piezas, para que duren más tiempo. Una vez terminadas, ya podremos empezar a jugar todas las veces que queramos… ¡A ver qué miembro de la familia tiene más memoria!
5. Retos cinéfilos
Por último os proponemos hacer una maratón de vuestras películas preferidas. Cada miembro deberá elegir tres películas que quiera ver con el resto, a lo largo de las siguientes semanas. Los adultos podrán optar por aquellas que más disfrutaron de pequeños o adolescentes, y así, además de recordar viejos tiempos compartirán con sus hijos los gustos que tenían cuando eran de su edad.
Como hemos visto, los retos pueden ser fáciles, divertidos y educativos, y pueden ayudar a unir más a la familia. Solo hay que poner ilusión y ganas y se convertirán en momentos llenos de alegría y diversión.
Más propuestas de retos para hacer en casa
Seguro que alguno de los retos te ha hecho tilín, pero tal vez no se te ocurra cómo llevarlo a cabo. ¡No hay problema! Nada como un ejemplo para decidirnos a probar:
- Ejemplo de reto culinario: si estás cocinando con niños, una receta sencilla y que incluya pasos como amasar es lo ideal. La pizza es un clásico irresistible, el reto podría consistir en que cada uno compita con su versión. ¡Dadle formas y añadidle vuestros ingredientes favoritos! Necesitaréis un juez imparcial, aunque podéis puntuar por originalidad además de sabor.
- Ejemplo de reto musical: elegid una categoría que todos conozcáis, como podrían ser los clásicos de Disney, para competir a karaoke o adivinar la canción con solo gesticular. Es un juego de salón con risas aseguradas.
- Ejemplo de reto deportivo: en casa tenemos que huir de la pereza y el sofá, por lo que un reto de baile puede ser el remedio perfecto. Que cada persona proponga una coreografía, para después sortearlas entre los participantes: ¡tendrás que bailar lo que te haya tocado! O al menos, intentarlo.
- Ejemplo de reto manual: los juegos de mesa siempre son una opción, pero si ya os habéis cansado del viejo parchís de casa podéis improvisar con tan solo papel y colores. Probad a dibujaros los unos a los otros para luego adivinar quién es el artista o dividiros en equipos y lanzaros propuestas. ¡Que fluya la imaginación!
- Ejemplo de reto cinéfilo: ver una película juntos es una gran oportunidad para conocerse mejor, por lo que sugerimos que vuelvan la intriga y el misterio. Que cada uno elabore una lista con su película favorita en distintas categorías, como puede ser “la que más me ha hecho llorar” o “esa que jamás me cansaría de repetir”. Podéis ver una cada día sin revelar quién la propuso y comentarlas al final, ¿a que no te esperabas algunos títulos?





