Vajillas, baterías de cocina, cuberterías, juegos de copas… Puedes renovar el menaje de la cocina gratis gracias a los regalos de los bancos. Pero no tienes que conformarte con los clásicos utensilios del hogar, hay regalos para todos los gustos: desde los últimos gadgets tecnológicos (tabletas, televisores de alta definición, smartphones…) hasta dinero en efectivo. Los regalos son uno de los principales ganchos que utiliza la banca para seducir a nuevos clientes y captar nuevas nóminas, pero ¿realmente cambiar de banco por un regalo es una opción rentable?
Cuidado con los gastos ocultos
Aunque a priori podría parecer que obtener un regalo del banco es gratis, lo cierto es que las promociones de bancos pueden llevar costes aparejados que posiblemente no imaginabas. Por un lado, el banco te puede cargar gastos por el envío del regalo. Para evitarlos, le puedes pedir a la entidad que envíe el presente a una oficina e ir a recogerlo personalmente.
Por el otro, Hacienda reclamará su parte. Así es, al igual que al cobrar los intereses de un depósito la entidad retiene una parte en concepto de impuestos, al recibir un regalo también se debe abonar un tanto por ciento sobre su valor (un 19 % en la mayoría de los casos) a la Administración. En el primer caso, resulta tan fácil como que la entidad que paga el plazo fijo descuente la cifra correspondiente de los intereses. En el caso de un regalo, al ser un objeto físico, el banco podrá cobrarse de tu cuenta los impuestos correspondientes. Es decir, otro gasto más que quizá no esperabas tener.
Así que, antes de aceptar un regalo, para evitar que la factura se dispare, conviene que preguntes a la nueva entidad si los gastos de envío y la retención de Hacienda corren de su cuenta o tendrás que abonarlos tú. Dependerá de la política de cada entidad hacerse cargo de ellos o no, señalan desde el comparador de cuentas sin comisiones HelpMyCash.com.
Permanencias de hasta cuatro años
Otro punto en el que tendrás que fijarte para valorar si realmente te sale a cuenta cambiar de entidad bancaria para conseguir un regalo es en el compromiso de permanencia, que te atará a la entidad durante un largo período de tiempo. Por lo general, suele oscilar entre los 12 y los 24 meses, aunque puede ser inferior o, en el peor de los casos, llegar a prologarse hasta tres o cuatro años, con el consiguiente coste de oportunidad al no poder irte a otra entidad si en algún momento te interesa.
Además, tendrás que preguntarte si realmente es un objeto que necesitas o que tenías pensado adquirir, o si es un capricho que ni siquiera te habías planteado conseguir. También deberás valorar las condiciones del producto, sus requisitos y las comisiones que pueda tener asociadas, para que lo que consigas por un lado no lo acabes perdiendo por el otro.
Entonces, ¿sale a cuenta?
Dependerá de cuáles sean las condiciones de la promoción que te interese y de tu situación. Si realmente necesitas el obsequio con urgencia, la permanencia es breve y las condiciones del producto son atractivas, amén de no tener que abonar ningún extra, puede ser una opción rentable.
Por el contrario, si adquirir el regalo no es una prioridad y, además, las condiciones ofertadas por el banco no son beneficiosas para ti, entonces tendrás que valorar si no vale más la pena conseguir el regalo por otros medios. Por ejemplo, contratando una cuenta sin comisiones y sin vinculación que tenga rentabilidad para poder abonar el coste del producto con los intereses devengados.





