Piso en Calle Lomo la Plana, 20, Siete Palmas
Siete Palmas, Las Palmas de Gran Canaria
Hay casas que tienen espacio. Y hay casas que saben qué hacer con él. Esta casa tiene 199 m² y algo que no se mide en metros: una sensación de amplitud que se nota desde que cruzas la puerta. La luz entra por toda la vivienda, se refleja en los espacios abiertos y acompaña durante el día. La orientación sureste y las vistas despejadas hacia uno de los grandes pulmones verdes de Las Palmas hacen que aquí siempre haya algo que mirar. El salón es probablemente el corazón de la casa. Grande de verdad, luminoso, tranquilo y conectado con una terraza amplia que invita a abrir las puertas y dejar que la casa se prolongue hacia fuera. Y después están las habitaciones. Cinco en total si contamos la que está junto al salón que es también ideal como despacho o como comedor pero que con un sofá cama puede sacarte de un aprieto cuando tengas visitas. Las demás tienen armarios empotrados, pensadas para que cada uno tenga su espacio. Para una familia que necesita sitio hoy, pero también para una casa que pueda ir cambiando con el tiempo: dormitorio, despacho, habitación de invitados, ese cuarto que todavía no sabes para qué será. La cocina, amplia y luminosa, tiene además algo que se agradece muchísimo cuando se vive una casa de verdad: espacio para quedarse. Y para empezar el día en familia. Los materiales, los acabados y los detalles hablan de una vivienda construida para durar. Y se nota en cosas que quizá no llaman la atención en una fotografía, pero sí cuando la habitas. También hay dos baños completos, despensa (que podría volver a ser el tercer baño) y solana. Más práctico imposible. Y abajo, todo lo que hace que una buena casa sea todavía más cómoda: dos plazas de garaje contiguas y un trastero amplio. Pero hay otra parte de esta vivienda que merece capítulo propio: la urbanización. Piscina, zonas ajardinadas y un parque infantil que hace que estos espacios no sean simplemente “zonas comunes”, sino una extensión de la vida de casa. Un lugar donde bajar un rato, donde los niños puedan jugar con tranquilidad, donde encontrarse con los vecinos y donde los días de verano se alarguen hasta que el sol lo decida. Porque al final, quizá eso sea lo que más nos gusta de esta casa. Que tiene muchísimo pero no se siente como una casa hecha para presumir de lo que tiene. Se siente como una casa hecha para vivirla. Para desayunar con luz entrando por las ventanas. Para alargar una sobremesa en la terraza. Para que cada miembro de la familia tenga su propio espacio. Para volver a casa y encontrar calma después de un día largo. Una casa grande, luminosa y especial. De esas que tienen espacio para tu vida y para que la vida crezca. Información: Gastos e impuestos no incluidos. Los datos expuestos son meramente orientativos y pueden estar sujetos a errores u omisiones involuntarias. Importante: La oficina permanecerá cerrada el fin de semana y todas las llamadas serán atendidas a partir del lunes.
- 5 habs·
- 2 baños·
- 199 m²·
- 2ª Planta
