Esta vivienda destaca por una arquitectura contemporánea de
líneas limpias y volúmenes bien definidos, donde la combinación
de tonos neutros con piedra natural crea una estética elegante
y atemporal. La fachada, sobria y sofisticada, se ve realzada por
grandes ventanales que permiten una conexión constante
entre el interior y el exterior, aportando una luminosidad
excepcional a todos los espacios. El diseño está claramente
pensado para aprovechar al máximo el clima mediterráneo, con
una distribución que invita a vivir tanto dentro como fuera de la
casa.
Toda la casa cuenta con instalación de aire acondicionado por
conductos, producción de ACS mediante aerotermia,
calefacción por suelo radiante e instalación de
telecomunicaciones: fibra óptica, tomas de TV y red en todas las
estancias.
El diseño interior podría definirse como cálido y minimalista, con
paleta en tonos tierra, arena y blanco. Se integra la madera
natural tanto en carpinterías como en mobiliario.