Las plantas bajas en Artà suelen tener amplios espacios interiores, con techos altos y una distribución abierta que permite aprovechar al máximo la superficie. Muchas cuentan con un pequeño jardín o patio privado, lo que las hace especialmente atractivas para familias que buscan una vivienda con espacio exterior. Además, al estar en la planta baja, ofrecen fácil acceso y movilidad.