Casa o xalet amb 2 banys a La Taha, Granada
En Atalbéitar, uno de los pueblos más auténticos de La Alpujarra granadina, se encuentra esta singular casa de arquitectura tradicional, reformada con un cuidado proyecto de interiorismo y rodeada de naturaleza. Situada en el extremo del pueblo, frente al antiguo lavadero, disfruta de tranquilidad, vistas abiertas a las montañas y un jardín privado de aproximadamente 700 m² con acceso directo desde la vivienda. Atalbéitar es un pueblo peatonal con dos amplias zonas de aparcamiento habilitadas a su entrada. Desde ellas se llega a la casa en un agradable paseo por sus calles de apenas 3 o 4 minutos. La propiedad cuenta con unos 155 m² construidos, distribuidos en tres plantas. REFORMA Y EQUIPAMIENTO La casa es pura luz, gracias a sus numerosas ventanas y puertas exteriores de aluminio en acabado óxido, con doble acristalamiento y mosquiteras. Las instalaciones eléctrica y de fontanería han sido renovadas, con nuevo cuadro eléctrico y distribución de agua mediante colectores con llaves de corte independientes por circuito. Ambas instalaciones se han extendido al jardín, que dispone de cuadro eléctrico propio y diversos puntos de agua. La cocina exterior tiene preinstalación para un termo de agua caliente. Los pavimentos vinílicos de acabado madera incorporan una capa aislante. La suite principal cuenta con climatización Mitsubishi de altas prestaciones, con frío y calor, que da servicio al dormitorio y al baño. La propiedad dispone de tres accesos independientes: la entrada principal a la vivienda, en la planta superior; una entrada desde la calle al antiguo establo rehabilitado; y una puerta al fondo del jardín que comunica con los senderos de la zona. En este entorno discurren la Ruta Medieval de La Alpujarra (PR-A 299), el GR-7 y caminos hacia Pórtugos, Ferreirola y otros pueblos de La Taha. DISTRIBUCIÓN El proyecto de interiorismo combina elementos originales de la arquitectura alpujarreña con soluciones contemporáneas, conservando el encanto rural sin renunciar a las comodidades actuales. Planta superior. Un espacio diáfano y luminoso reúne cocina, salón y comedor. La cocina está equipada con vitrocerámica, horno eléctrico y microondas. Una estufa de leña, integrada en un acogedor rincón revestido de cerámica, calienta la estancia. Frente a la cocina se abre una amplia terraza privada con sofá y mecedora, desde la que se contemplan magníficas vistas a las montañas. Planta intermedia. Alberga la suite principal, con baño completo, ducha y bañera. A su lado, un estudio de trabajo abierto y luminoso, con gran ventanal hacia las montañas, ocupa el espacio de un antiguo dormitorio, cuya distribución se ha respetado para permitir recuperar ese uso. Una escalera exterior conecta esta planta con el jardín y el nivel inferior. Planta baja. El antiguo establo, la construcción más antigua de la propiedad, se ha rehabilitado como estudio de música. Sus muros originales de piedra y el suelo de cemento pulido en acabado óxido crean un ambiente singular, también adecuado como taller artístico o espacio creativo. Un pequeño vestíbulo comunica con el estudio y con un aseo accesible tanto desde el establo como desde el jardín. La puerta tradicional del establo da a la calle, junto a la antigua fuente donde abrevaban los caballos. UN JARDÍN PARA VIVIRLO Un sendero entre árboles conduce desde la casa al jardín, frondoso, íntimo y de aire natural. Un pino centenario y un gran abeto crean la sensación de atravesar un pequeño bosque antes de llegar a la zona de ocio. Aquí se encuentran una piscina de estructura metálica y un escenario exterior con tomas eléctricas, focos e instalación para equipos de sonido. Algunas fotografías muestran una propuesta de renovación estética de la piscina: es un proyecto no ejecutado ni incluido en la venta. La piscina se entrega en su estado actual. Frente al escenario, una antigua caseta de aperos de unos 18 m² se ha transformado en cocina-bar exterior, equipada con cocina industrial procedente de un restaurante, dos fregaderos con agua, frigorífico y congelador. El jardín continúa entre vegetación exuberante, combinando rincones cuidados con otros de carácter casi salvaje. Al fondo, un pequeño mirador con asientos bajos invita a contemplar las impresionantes vistas de La Alpujarra. Tras él, una hermosa puerta antigua de madera de establo se abre directamente a los caminos históricos de la comarca. Una casa con personalidad, pensada para quienes valoran la arquitectura, la naturaleza, la privacidad y los espacios donde crear y disfrutar.
- 2 habs·
- 2 banys·
- 150 m²