Casa adosada con terraza en Playa Lisa, Santa Pola
Descubre esta acogedora casa adosada situada en la demandada zona de Playa Lisa, a poca distancia de la playa y rodeada de todos los servicios necesarios para disfrutar de una estancia cómoda durante todo el año.
La vivienda cuenta con una distribución práctica y funcional. Dispone en la planta 01 de dos dormitorios, totalmente equipados, el principal con una magnifica terraza, un baño completo con plato de ducha. en la planta baja una cocina independiente completamente amueblada y equipada, y una agradable salón - comedor con chimenea pensada para el descanso y la vida familiar, y un aseo, con acceso directo a una estupenda terraza muy amplia con con toldo, para disfrutar el buen clima de la zona, un espacio perfecto para desayunar al aire libre, relajarse o disfrutar del excelente clima mediterráneo.
Construida en 1982 y cuidadosamente conservada, la propiedad se vende amueblada y está preparada para entrar a vivir. Una excelente oportunidad como residencia habitual, segunda vivienda junto al mar.
Una casa práctica y acogedora en una ubicación privilegiada de Santa Pola, muy cerca de la playa y con todas las comodidades al alcance.
Preguntas frecuentes sobre la compra de adosados en Santa Pola
Según la información publicada en el portal Fotocasa para noviembre de 2025, el precio medio de las casas adosadas en Santa Pola es de 268.473 euros.
Las casas adosadas en Santa Pola suelen tener entre 3 y 4 dormitorios, con una superficie aproximada de 120 a 150 metros cuadrados. Muchas cuentan con jardín privado y plazas de aparcamiento.
Vivir en una casa adosada en Santa Pola permite disfrutar de la tranquilidad y el espacio de una vivienda unifamiliar, sin los inconvenientes de una casa independiente. Además, suelen estar bien comunicadas y cerca de servicios y comercios.
El proceso suele comenzar con la búsqueda de la propiedad adecuada, seguido de la negociación del precio y las condiciones de la compra. Luego se realiza la firma del contrato y el pago de la señal, para finalmente formalizar la escritura e inscribir la propiedad.
Algunos aspectos clave a considerar son la ubicación, el estado de conservación, la distribución y el tamaño de la vivienda, así como los gastos de comunidad y los impuestos asociados a la compra. También es importante verificar la documentación y las cargas de la propiedad.