Para evitarlo, lo más útil es guiarse por las siguientes 3 claves nivel experto:
- Clave 1: Acudir a un experto que negocia diariamente con las entidades bancarias puede hacer que consigas unas condiciones más favorables de las que imaginabas. Pensar que visitar varias sucursales de diferentes bancos o bucear por varias webs te va a garantizar la mejor hipoteca es un error. En España existen multitud de bancos y lo normal es no conocerlos a todos ni hasta qué punto se puede negociar con cada uno de ellos. Además, la oferta hipotecaria de los bancos cambia constantemente y es difícil conocer cuál es la entidad que se adapta mejor a tus necesidades.
- Clave 2: Un experto puede informarte sobre los desembolsos asociados a una hipoteca, en los que figuran gastos nada obvios para los poco familiarizados con el mundo inmobiliario, como los impuestos sobre el precio escriturado -entre el 6 y el 10%, dependiendo del lugar de la compra-; los costes de la inscripción en el Registro de la Propiedad, que dependen del precio del inmueble; y los costes de notaría -fijado entre 800 y 1.000€- y gestoría -que suele ser entre 300 y 450€-, tasación y otros en función del caso.
- Clave 3: Desenvolverse en modo experto en el embrollo burocrático que supone la obtención de una hipoteca también puede reducir el tiempo y el estrés asociado, así como influir notablemente en la concesión final de la misma, evitando las decepciones e inconvenientes que puede acarrear una innecesaria dilación de este proceso: perder la vivienda deseada por no tener claro el importe de financiación, que se te pase la fecha de escrituración pudiendo asumir posibles penalizaciones o incluso la pérdida de las arras o que las ya constantes subidas de tipos de interés puedan alterar la oferta comercial inicial del banco, entre otras.
Contar con la ayuda de un experto no solo evita enormes dolores de cabeza, también puede suponer optar a una vivienda mejor y un ahorro importante en tu cuota mensual.
Un buen momento para financiarse
Los expertos consideran que puede ser un buen momento para financiar la compra de una vivienda. Incluso éste en el que nos encontramos, con los bancos más recelosos y los compradores obligados a hacer un esfuerzo mucho mayor. “Las entidades prácticamente están dejando de comercializar el tipo fijo y la gente sigue teniendo dudas a la hora de contratar una hipoteca variable o mitxa, lo que hace más importante que nunca tomar las decisiones correctas”, señala Javier Torres, Mortgage Director de Clikalia. «La subida de tipos del BCE provocará ajustes por parte de las entidades financieras cada vez más rápido pero el sector inmobiliario seguirá siendo un importante motor para la economía y una buena inversión este 2023″, añade.
En este momento, rectificar y tratar de cambiar una hipoteca variable por una fija a través de una subrogación no interesa a los bancos, que, en última instancia, suelen ofrecer la cancelación de la hipoteca anterior para abrir una nueva (con diversos gastos añadidos, como la tasación, la cancelación registral y la penalización por amortización anticipada de la anterior hipoteca). Sin embargo, no todo es negativo: “A pesar de encontrarnos en un momento tan delicado, es posible conseguir financiación por encima del 80% del valor de compra, lo que abre la puerta a cumplir sueños y acceder, aunque con esfuerzo, a una vivienda de mayor superficie”, añade Javier Torres.