El uso eficiente de la energía en el hogar supone otra forma de cooperar con la sostenibilidad del medio ambiente. Este grado de concienciación se observa especialmente en el segmento más joven de la población.
Así se ha constatado en la segunda edición del Observatorio de la Vivienda, en la que se ha observado que la segunda cualidad más apreciada por los jóvenes españoles a la hora de elegir dónde van a vivir, es la eficiencia energética de la vivienda, seguida en quinto lugar por la sostenibilidad medioambiental.
Pero, ¿qué se necesita para convertir una vivienda inteligente y eficiente? Desde CENTURY21 España, proponen algunas ideas.
Aislar la casa
Aunque una reforma integral de todo el edificio sería lo ideal, se puede empezar por los cerramientos. Sólo con cambiar las ventanas por unas con vidrios dobles separados por una cámara intermedia, el ahorro de calefacción y aire acondicionado puede llegar hasta el 50%.
Temperatura de confort
El uso de los sistemas de calefacción y refrigeración debe ser coherente. Para que el consumo no se dispare hay que supervisar el termostato, e intentar no superar los 21ºC en invierno y no bajar de los 25ºC en verano.
Detectores de presencia
Este tipo de dispositivos muy utilizado en oficinas y locales comerciales puede también instalarse en una vivienda, para aumentar el ahorro y la eficiencia energética de los sistemas de iluminación, pero también de ventilación y climatización.
Reductores de caudal
Existen aireadores, perlizadores o reductores de caudal. Unos introducen aire en el chorro de agua, otros limitan la apertura del mando y los hay que estrechan el caño, pero todos se instalan fácilmente en la boca del grifo.
Electrodomésticos eficientes
Se recomienda que de forma progresiva se renueven los aparatos eléctricos por otros con etiqueta energética, que tengan al menos las clasificaciones A+, A++ y A+++. Pueden reducir el gasto energético hasta un 80%. En ese sentido, apostar por la iluminación de bajo consumo (LED, alógenas y/o fluorescentes) y evitar el modo stand by de los electrodomésticos también supone un ahorro energético considerable.
Domótica
Si además, aplicamos la domótica a los electrodomésticos para que funcionen en horarios en los que el precio de la energía es menor y gestionamos el consumo de agua y energía mediante estos dispositivos de control, se pueden optimizar los recursos y lograr un mayor ahorro.





