Modernizar la cocina y hacer que luzca a la última es posible sin necesidad de reformas o de un gran desembolso de dinero. Tan sólo hace falta realizar pequeños gestos que, de manera sencilla, logren aportar una imagen lujosa a este espacio.
Muebles y electrodomésticos
Renovar el aspecto de los muebles es más sencillo de lo que parece. Existen esmaltes al agua, específicos para el mobiliario, resistentes al vapor, las condensaciones y grasas, y con un acabado fácil de limpiar. Con ellos, se puede cambiar el color de los muebles y darles ese aspecto brillante como cuando eran nuevos. Otra opción es elegir papel vinílico. Resistente al calor y la humedad, su colocación resulta sencilla: sólo hay que asegurarse de que la superficie está limpia y seca, y procurar que no queden bolsas de aire ni arrugas. Por último, están los vinilos decorativos, que dan alegría al mobiliario o a los electrodomésticos; un método sencillo y limpio que cambiará la decoración de la cocina.
Las paredes y suelos
A la hora de cambiar paredes y suelos, las opciones son múltiples. Para empezar, como con el mobiliario, se puede optar por colocar láminas adhesivas, imitación al gresite o el porcelánico, que pueden aguantar en las paredes de forma duradera. Otra opción es el uso de esmaltes sintéticos para azulejos: resistentes a la humedad y el calor, y de fácil limpieza, resultan perfectos para darle un toque brillante o para cambiar de color; Tras su aplicación, hay que utilizar un marcado de juntas para definirlas. Además, un remedio natural es el uso de vinagre no diluido.Para los suelos, se puede optar por papeles vinílicos que imiten texturas como las de la cerámica o madera o por colocar parqué de clic, que permite ponerlo sobre el suelo actual.
Espacios para el almacenaje
Da igual la capacidad de almacenaje que se tenga, siempre es insuficiente. Por eso, lo mejor es crear nuevos espacios que permitan aprovechar hasta el último rincón. Las paredes pueden ayudar: las barras de pared hacen posible colgar numerosos utensilios y las baldas voladas son ideales para colocar objetos decorativos no muy pesados y de utilidad. Cualquier esquina es susceptible de albergar un mueble rinconero: para acceder mejor a estos espacios, lo mejor es colocar una bandeja giratoria extraíble. Además, piezas como las camareras, el office o las islas de cocina poseen una función doble, ya que posibilitan ganar un espacio de almacenaje extra.
Los pequeños detalles
Los pequeños detalles importan mucho más de lo que se imagina. Cambiar los pomos o tiradores de armarios y cajones puede dar una nueva imagen a la estancia, hacerla más clásica o vanguardista. Otros elementos susceptibles al cambio pueden ser los textiles: cortinas, paños, manoplas, delantales, manteles… Sólo hay que elegir los tejidos, colores y estampados que más se acerquen al estilo deseado. Elementos como el cubo de la basura o los recipientes para especias aportan una nueva visión al esconderlos o cambiarlos de forma y/o color. Por último, objetos de gran valor decorativo como láminas o cuadros de motivos culinarios, fotografías, velas, relojes y plantas, crean una imagen renovada y fresca del espacio. En el caso de las plantas, se puede optar por hierbas aromáticas que cumplan una doble función.
La zona del comedor
Si la cocina tiene una zona de comedor integrada, cambiarla puede ser un soplo de aire fresco: desde sustituir el mobiliario (sillas o taburetes y mesa), hasta su distribución. Para ello, se debe tener en cuenta el espacio, la luz y el uso que se le da a esta zona. A veces, con variar los complementos o textiles, es suficiente.
Mantener el orden y la limpieza
En lugares como la cocina, es importante la higiene. Además, un espacio ordenado y limpio, genera sensación de amplitud. Por lo tanto, tener una cocina en orden facilita la limpieza y ayuda a que el espacio luzca más grande. Para lograrlo se puede hacer uso de multitud de complementos como organizadores de ollas, platos, cubiertos, especieros, bandejas giratorias extraíbles y un sinfín de elementos.
Espacios llenos de luz
Según la distribución del mobiliario, hay que decantarse por una planificación de la luz u otra. Sea como sea, hay que disponer de una luz general que alumbre toda la estancia; actualmente, los fluorescentes se han visto sustituidos por halógenos de luz blanca, o downlights, que desprenden una luz más agradable e intensa. Además, las luces puntuales ayudan a crear un ambiente más cómodo: en la parte inferior de los armarios altos, sobre el office o la zona de comedor, en el interior de los armarios o baldas retroiluminadas que destacan objetos.
Grifos nuevos, cocina nueva
Porque gotean, se llenan de cal, las juntas se estropean o, simplemente, porque su diseño está pasado de moda. Cambiar un grifo es una fácil y no es muy caro. Sólo hay que elegir un modelo que vaya con el estilo de la cocina: clásico, con curvas y manillas, moderno de líneas rectas, o uno en plan profesional.














Yo he cambiado considerablemente la cocina con pequeños cambios. Me he puesto suelo vinílico como éste http://www.parkmobel.es/maderas/urban-aqua/ que le da un aspecto más moderno y actual. Y luego he pintado las paredes de un color beige. Sale barato porque me he gastado poco dinero y la cocina parece otra. Gracias por estos artículos.