Existen muchas maneras de romper la monotonía de un suelo y crear interés a través de colores, texturas y motivos. Por ejemplo, las alfombras son una manera estupenda de decorarlos. Sin embargo, a veces, el tamaño del espacio, su uso o incluso su estilo hacen que una alfombra no sea adecuada para dicho ambiente. Entonces, se pueden utilizar diferentes materiales y técnicas para crear diseños de suelos que imiten los estampados textiles, con motivos geométricos o vegetales…
1. Suelos de baldosa hidráulica
Tienen su origen en el siglo XIX en Francia, inspiradas en las tradicionales baldosas islámicas, y han sido utilizadas desde hace siglos en toda Europa. Hoy vuelven a ponerse de moda en los hogares contemporáneos. Su gran durabilidad y versatilidad permiten utilizarlas tanto en exterior como en interior, en suelos o paredes. Estas características, justo con la belleza y simplicidad de sus diseños, las han convertido en un material favorito para suelos actuales, por delante de las baldosas de porcelana habituales. Las baldosas hidráulicas son ideales para crear interés en espacios pequeños que no puedan tener demasiados elementos decorativos como pasillos, recibidores, escaleras o zonas de paso. Son perfectas para añadir pinceladas de color en espacios predominantemente blancos. Aquí se pueden encontrar múltiples ejemplos.
2. Suelos con incrustaciones
Los suelos de cemento pulido pueden pintarse, estamparse e incrustar en ellos diferentes materiales, como el vidrio, la piedra o el metal. Mediante estas incrustaciones se pueden conseguir bellos diseños decorativos con texturas y relieves. Los suelos de cemento con incrustaciones de piedra siempre han sido muy tradicionales en espacios exteriores, como porches o patios. La técnica se ha ido poco a poco refinando y actualmente existen bellos suelos de cemento pulido con incrustaciones doradas, plateadas o cobrizas, pero también pueden realizarse creativos diseños con monedas, botones, cristal coloreado… para dar al suelo un toque más informal y desenfadado.
3. Suelos pintados o ilustrados
Sobre un suelo de cemento pulido o madera se dispone una plantilla con la que se realizan diseños geométricos o vegetales. La plantilla puede comprarse en tiendas especializadas o realizarse a mano. El de la imagen imita los tradicionales diseños de ganchillo sobre un suelo de cemento pulido.
4. Suelos patchwork
Baldosas de diferentes diseños y colores, pero de semejante tamaño, se disponen en el suelo formando un colorido mosaico. Esta solución es ideal para espacios pequeños que no permitan la colocación de demasiados elementos decorativos, como pasillos o zonas de paso. Es también una estupenda forma de reciclar baldosas sueltas y crear con ellas una composición de gran interés visual.
5. Suelos de relieve
Es una técnica parecida a la de los suelos pintados, solo que, en lugar de pintarse en cemento, se estampan motivos en relieve antes de que este se seque completamente. Un ejemplo es el suelo de la imagen, que combina madera con un marco de cemento decorado con motivos en relieve.
6. Suelos de mármol ilustrado
Sobre una plancha de mármol se dibujan delicados diseños estampados en forma de flor. Esta es una opción high-end para dar a interiores clásicos un toque de elegancia, glamour y sofisticación.











