6- Guarda, dona o recicla ropa u objetos personales
Deshacerte de lo que no quieres para dar espacio a lo nuevo es clave en cualquier limpieza a fondo. Pero, ojo, no debes tirar a la basura todo lo que ya no desees conservar. Piensa en estas tres categorías antes de deshacerte de cualquier artículo, objeto decorativo o mueble que ya no quieras:
- Guardar. ¿Qué hacer con ese jersey que no te pones pero que está en perfectas condiciones? Si te horroriza, no lo guardes, pero si has dejado de ponértelo porque «no se lleva» recuerda que las modas van y vienen. Siempre es bueno tener un fondo de armario.
- Donar. Antes de tirar cualquier artículo a la basura, pregunta si a alguien le interesa. También, puedes donar ropa, juguetes u otros objetos a fundaciones de acción social.
- Reciclar. El estilo y el color del mueble de la entrada ya no te gustan. ¡Tunéalo a tu gusto para darle una segunda vida! Es una forma muy ecológica y sostenible de cuidar los muebles.
7- Deja el suelo para el final de la limpieza
Se aconseja limpiar estancia por estancia para seguir un orden, pero eso sí, el suelo, déjalo para lo último. De lo contrario, podría volver a ensuciarse mientras limpias otras zonas de la casa.
8- Pon todos los textiles a lavar
¿Cada cuánto deben lavarse los textiles del hogar? Las cortinas, las fundas de los cojines, la funda del sofá, las mantas… A simple vista, los textiles pueden parecer limpios si no tienen manchas, pero acumulan polvo y bastante suciedad. Aprovecha la limpieza de primavera para lavarlos y desinfectarlos.
También, es el momento ideal para retirar los textiles más gruesos y cálidos y sustituirlos por ropa de casa más fresca: las sábanas, las mantas, las alfombras…