Si conseguir las mejores condiciones de una hipoteca antes de su contratación es un punto fundamental para conseguir el máximo ahorro, lo es también su gestión a lo largo de la vida del préstamo.
En muchas ocasiones nuestro préstamo queda desfasado, tanto por las condiciones de mercado para nuevas hipotecas, como porqué también la cambien las personales, tanto porque haya más dificultades para pagar como, por lo contrario, porque se pueda adelantar el pago y esto tenga un coste.
Por ello, cambiar las condiciones de la hipoteca es importante. Lo podemos hacer a través de una novación, si nuestra entidad financiera acepta el cambio de condiciones, pero suele ser mucho más sencillo con la subrogación, cambiando de entidad.
Los indicadores para el cambio pueden ser variados, pero todas ellas conllevan que mejores tus condiciones ya sea pagando menos intereses a largo plazo, a corto plazo reduciendo su cuota o consiguiendo dinero para otros fines.
Mi hipoteca actual es más cara
Es el indicador más claro para cambiar la hipoteca, especialmente si quedan muchos para su finalización. Son muchos, por ejemplo, los que contrataron hipotecas tras la crisis financiera a tipos de interés más elevados que en la actualidad.
El ahorro financiero es muy importante. Por ejemplo, pasar una hipoteca fija que le quedan 100.000 euros a pagar en 15 años de un 3% a un 2,15% supone pasar de pagar 690,58 euros al mes a reducirlo a 650,44 euros, lo que supone un ahorro de 40,14 euros mensuales, 481,68 euros anuales y 7.225 euros durante los 15 años que queda de vida del préstamo.






