¿Se pueden desgravar los muebles comprados para un piso de alquiler?

Descubre en qué casos la compra de muebles para un piso de alquiler es deducible en la declaración de la renta

Fotocasa
Fotocasa Actualidad y cultura inmobiliaria

Promedio de puntuación 3.5 / 5. Recuento de votos: 4

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

Al declarar el alquiler de una vivienda, es fundamental conocer qué gastos se pueden deducir en la declaración de la renta. Una de las dudas más comunes entre los propietarios es si la compra de muebles incluidos en el alquiler pueden deducirse, así como qué otros gastos de mejora y mantenimiento son deducibles.

En este artículo, desde Fotocasa, vamos a analizar en qué situaciones es posible desgravar los muebles del piso de alquiler y cómo aplicarlo correctamente en tu declaración de la renta.

¿Cuándo se pueden desgravar los muebles de un piso en alquiler?

Para que la compra de muebles sea deducible, es necesario que estén directamente relacionados con el alquiler de la vivienda. Es decir, que sean elementos indispensables para que el inquilino pueda habitar el inmueble.

La Agencia Tributaria establece que la deducción de los muebles en la declaración de la renta depende de su función en el alquiler. Según la normativa del IRPF (artículo 23.1 b) de la Ley del IRPF y artículos 13 h) y 14 del Reglamento del IRPF los muebles pueden considerarse:

  • Gasto deducible: si son una sustitución necesaria para mantener el uso del inmueble.
  • Amortización del mobiliario: el valor de los muebles se puede repartir en varios años para reflejar su desgaste con el tiempo.
No todos los muebles que compramos para un piso de alquiler son deducibles de inmediato, pero hay formas de optimizar la deducción

Gastos deducibles en la declaración de la renta

La Agencia Tributaria considera deducibles los gastos de reparación y conservación en un piso de alquiler, siempre que estén destinados a mantener el uso normal del inmueble. Esto incluye trabajos como pintar o arreglar instalaciones y la sustitución de elementos esenciales como calefacción, ascensores o puertas de seguridad. 

Si un mueble esencial para la habitabilidad del piso se encuentra deteriorado y se sustituye, podría considerarse un gasto de conservación, por lo que desgravar muebles del piso de alquiler podría ser un gasto deducible en la declaración de la renta.

Si un mueble esencial para la habitabilidad se sustituye, podría considerarse un gasto de conservación y ser deducible en la renta

Hay que tener en cuenta que, al declarar los ingresos y gastos del alquiler en la renta, los gastos deducibles no pueden superar los ingresos obtenidos en el mismo año. En caso de que los gastos sean mayores que los ingresos, el importe que no hayas podido deducir en la declaración de la renta no se pierde, sino que puedes aplicarlo en los siguientes cuatro años.

Además de los muebles y reparaciones, existen otros gastos deducibles en un piso de alquiler, como el IBI, los suministros, la comunidad de vecinos, los seguros y los gastos de financiación, entre otros.

 

Si la compra de muebles de alquiler supone una mejora del piso, como renovar completamente el mobiliario por uno de mayor calidad o cambiar muebles por razones estéticas, no se podrá deducir en la declaración de la renta, ya que se considera una inversión y no una reparación o conservación. En este caso, la Agencia Tributaria exige que el gasto se amortice, es decir, se desgrave poco a poco aplicando un 10% de su coste cada año.

Atención: la amortización del mobiliario tiene sus propias reglas. No podemos deducir el gasto de golpe, sino que se aplica de forma progresiva.

 

¿Cómo es el proceso de desgravar muebles de alquiler en el IRPF?

Hacienda permite deducir los muebles cuando se alquila una vivienda. Sin embargo, el gasto no se puede deducir de golpe, sino que debe amortizarse con el tiempo. La Agencia Tributaria permite desgravar muebles del piso de alquiler un 10% de su valor cada año, con un máximo de 20 años. 

Para ello será imprescindible conservar facturas y justificantes de pago para demostrar el coste de adquisición de los muebles y justificar su deducción ante la Agencia Tributaria en caso de una revisión.

Requisitos para aplicar la deducción

Para poder deducir los muebles en la declaración de la renta como «bienes de naturaleza mobiliaria cedidos conjuntamente con el inmueble», es fundamental cumplir con ciertas condiciones:

  • Solo se pueden amortizar bienes que duren más de un año. Por ejemplo, un sofá, una lavadora o una mesa se pueden amortizar, pero algo de uso inmediato como una bombilla no podrá deducirse en la declaración de la renta.
  • El piso debe estar alquilado o en condiciones de ser alquilado. No podemos desgravar muebles del piso alquiler de una vivienda vacía sin inquilinos. 
  • Las facturas deben estar a nombre del propietario. No valen tickets ni compras en efectivo sin justificante.
  • El mobiliario debe estar destinado al alquiler. No podemos deducir muebles que hayamos comprado para uso propio.

¿Y si reformamos el piso y cambiamos los muebles?

Si reformamos un piso y compramos muebles dentro de una reforma integral, debemos tener en cuenta que algunas mejoras se consideran inversiones y no gastos deducibles. Por ejemplo:

  • La compra de un sofá, una cama o una mesa es amortizable.
  • Si sustituyes una ducha dañada por otra similar, se considerará un gasto de reparación o conservación, por lo que sería deducible directamente. En cambio, si realizas una reforma completa del baño para mejorar su calidad (por ejemplo, cambiando bañera por plato de ducha con mampara moderna), se consideraría una mejora y deberías amortizar el gasto en varios años en lugar de deducirlo de inmediato.
  • Las obras de mejora estructural (cambio de suelos, instalaciones eléctricas nuevas, ventanas de mejor eficiencia energética) no se pueden desgravar como un gasto inmediato, sino que deben amortizarse con el tiempo.

En la mayoría de casos, la deducción se aplicará según la normativa de amortización de bienes inmuebles. Además, si parte de la inversión proviene de subvenciones públicas, hay que declarar correctamente el importe recibido y revisar en las bases reguladoras cómo afecta a la deducción.

Otras deducciones que pueden interesarte

Además de la deducción por mobiliario, existen otros gastos relacionados con el alquiler que pueden ayudarnos a reducir la carga fiscal:

  • Deducción por alquiler en ciertas comunidades autónomas: algunas regiones ofrecen deducciones en el IRPF para propietarios, que pueden aplicarse a gastos de reparación y conservación de viviendas destinadas al alquiler, con un límite que varía según cada comunidad.
  • Gastos de gestión inmobiliaria: los gastos derivados de la formalización del contrato de alquiler, como los honorarios de la inmobiliaria, los costes notariales o los gastos de defensa jurídica en caso de conflictos, son deducibles en la declaración de la Renta.

Como podemos ver, desgravar los muebles comprados para un piso de alquiler es posible bajo ciertas condiciones. Es clave diferenciar entre gastos deducibles y amortizables, así como llevar un registro de facturas.

Si aún tienes dudas, lo mejor es consultar con un asesor fiscal especializado en alquileres. Así evitarás errores y te asegurarás de aplicar correctamente todas las deducciones disponibles.

En Fotocasa, contamos con un excelente equipo de profesionales dedicados a crear contenido relevante para nuestros lectores. Si te ha gustado este artículo, estaremos encantados de que lo publiques en tu web. En tal caso, no olvides que debes mencionar a Fotocasa como la fuente original del contenido. Muchas gracias por tu apoyo

Integridad editorial de Fotocasa Life

1 Comentario
Más antiguo
El mas nuevo
Comentarios en línea
Ver todos los comentarios
Enrique
7 meses

Ha sido una información muy positiva para los propietarios que alquila su piso.