SIMA Otoño, que hoy ha cerrado sus puertas, ha sido un fiel reflejo del momento dulce que está viviendo el mercado residencial. Durante los tres días de celebración de la feria, miles de personas, sobre todo parejas jóvenes con y sin hijos, han recorrido los stands de los expositores en busca de la casa de sus sueños. Además, y como novedad principal, la feria ha contado con un espacio temático dedicado a la vivienda en alquiler y que ha reunido a algunos de los principales operadores y tenedores de este producto residencial en auge.

En esta nueva edición de SIMA Otoño han participado más de ochenta empresas, un claro indicador de que la actividad del inmobiliario ya se encuentra en niveles similares a los que tenía antes de la irrupción de la pandemia. Una vuelta a la normalidad que también se ha podido ver en las mesas de los stands de la feria, que han estado ocupadas la mayor parte del tiempo por visitantes cuyo interés por informarse e incluso por adquirir una vivienda en un plazo de tiempo muy corto ha sido calificado por los propios expositores de “alto”.

“Con esta feria hemos cumplido el objetivo de organizar nuestro calendario habitual tanto de ferias comerciales como de eventos profesionales en un año especial y no exento de dificultades, pues todavía se siguen notando las consecuencias de la epidemia”, explica Eloy Bohúa, director general de Planner Exhibitions. En su opinión, la recuperación de la actividad ferial y de eventos es un hecho en el sector, como lo confirma la celebración de la edición de primavera de SIMA y SIMA Otoño, pero también de SIMAPRO y SIMAPRO Meetings, que “han vuelto a ser espacios de encuentro y reflexión para identificar las tendencias que marcarán el futuro inmediato del inmobiliario, como pudimos comprobar durante la jornada SIMAPRO Meetings Alquiler del pasado viernes”, concluye Bohúa.

En total, los expositores han ofertado casi 19.000 viviendas, tanto en régimen de propiedad (96%) como en alquiler (4%). Seis de cada diez de estas viviendas se encontraban en Madrid capital y su comunidad, mientras que el resto se localizaba en los destinos turísticos más demandados, especialmente en Costa del Sol, Costa Blanca y los dos archipiélagos, pero también en la cornisa cantábrica, sobre todo en Asturias y Cantabria, que por primera vez han entrado en el top ten de las provincias con más oferta residencial en la feria.

Esta nueva edición de SIMA Otoño, como ya antes la de primavera, ha servido también para confirmar cómo los cambios en el modelo ideal de vivienda apuntados tras la experiencia del confinamiento ya son una tendencia claramente definida, más allá de que la localización y el precio sigan siendo los criterios determinantes en la compra. En un porcentaje significativamente superior al de ediciones anteriores, los visitantes han demandado viviendas más grandes, con espacios para el esparcimiento y ubicadas fuera de la almendra de la ciudad de Madrid.