Alquilar un local o cualquier tipo de inmueble que carezca de algún documento o trámite necesario, como puede ser la cédula de habitabilidad, puede acarrear muchos problemas. Tanto para el arrendador como para el arrendatario. Por eso, a la hora de alquilar un local es importante revisar que dispone de toda la documentación requerida. Uno de estos documentos imprescindibiles es la cédula de habitabilidad, te contamos qué es y cuándo es necesaria.
Alquilar un local para uso comercial sin cédula de habitabilidad, ¿es posible?
Si vas a alquilar un local para darle un uso comercial, es decir, para establecer ahí la actividad de un negocio, no debes preocuparte de la cédula de habitabilidad. Esta solo es necesaria en viviendas, ya que certifica que cumplen las condiciones mínimas para que una persona pueda habitar en ella sin riesgos para su salud.
Sin embargo, el hecho de que no necesites aportar este documento no significa que estés exento de otros.
Por ejemplo, aunque no vaya a ser una vivienda, el local debe contar con un certificado energético. De hecho, en el buscador puedes comprobar que todos los locales en alquiler tienen una etiqueta energética en su anuncio, puesto que es obligatorio desde 2013 y además un factor muy a tener en cuenta por las empresas, cuyos costes pueden aumentar considerablemente como consecuencia del precio de la luz y la eficiencia energética de la nave.

¿Y alquilar un local para uso residencial sin cédula de habitabilidad?
Si alquilamos un local para vivir en él, será imprescindible que tenga cédula de habitabilidad. Esto siempre que en la comunidad autónoma en la que se encuentre esté vigente este documento (Asturias, Canarias, Cantabria, Cataluña, La Rioja, Murcia y Navarra). En el resto de comunidades es necesaria la licencia de primera ocupación.
Vivir sin esta cédula de habitabilidad acarrea consecuencias tanto para el propietario como para el usuario. El primero puede verse expuesto a elevadas multas, mientras que el inquilino tendrá dificultades (o imposibilidad) de realizar algunos trámites. Como dar de alta los suministros, empadronarse o solicitar un seguro para el hogar.
Además, en el momento en el que la Administración tenga constancia de esta situación, se deberá iniciar un procedimiento para legalizar la situación y así tramitar la cédula de habitabilidad. O bien para que el local recupere su estado anterior.
Convertir un local en vivienda para alquilarlo
El primer paso para transformar un local en vivienda es comprobar que cumple los requisitos para ello se deben revisar diferentes características que debe cumplir como: estar en suelo urbano, tener una ventilación adecuada, una superficie útil mínima, una altura de los techos mínima según la estancia, etc. Para esto es aconsejable contar con un técnico que realice el estudio de viabilidad.
Además, será necesario contar con la aprobación de la comunidad de propietarios, por lo que el cambio debe ser aprobado en Junta, o bien estar admitido en el Estatuto de la Comunidad.
Si el cambio es viable, tendrás que solicitar una licencia de cambio de uso, que requiere de un proyecto técnico del que se deberá encargar un arquitecto o profesional colegiado. En este proyecto se reflejan las reformas a las que debe someterse el local para adaptarse a la normativa y poder convertirse en vivienda. Debe presentarse en el Ayuntamiento y, a modo de respuesta, se recibirá la licencia de obras para poder acometer las reformas.
Una vez se hayan llevado a cabo las modificaciones en el inmueble, se presenta el certificado de final de obra al Ayuntamiento para obtener la cédula de habitabilidad y/o licencia de primera ocupación. El local ya está listo para usarse como vivienda.






Pero si tienen locales comerciales las inmobiliarias para alquilar