Cuando participan en el mercado de la vivienda, los inquilinos evalúan y analizan diferentes alternativas para residir en ella. Un contacto con el mercado que les permite desarrollar una percepción sobre los precios y una opinión concreta sobre el momento que se vive en el sector. Concretamente, siete de cada diez (68%) consideran que los precios de la vivienda en el mercado de arrendamiento son muy caros. Otro 21 % consideran que es algo caro. Entre unos y otros suman prácticamente nueve de cada diez. Es una de las principales conclusiones que se desprenden del informe “Experiencia en alquiler en 2021” realizado por el portal inmobiliario Fotocasa.
Poniendo el foco en este primer punto, el de la percepción de precios, existe entre los demandantes de alquiler una opinión prácticamente unánime sobre el elevado coste de la vivienda. Resulta significativo analizar cómo ha evolucionado por semestres esta percepción de precios de los inquilinos —entendiendo como tales a los que han alquilado o buscado alquilar una casa para vivir en ella— durante los últimos dos años: desde febrero de 2020, justo antes de la pandemia, hasta agosto de 2021.
Los datos indican que no hubo cambios hacia consideraciones de precio más moderadas (“barato” o “ni caro ni barato”), pero sí que hubo un cierto trasvase entre los que lo estimaban muy caro hacia la posición de algo caro. Un cambio meramente coyuntural que ya ha quedado en el olvido: los porcentajes actuales se sitúan ya en niveles incluso superiores a la aparición de la covid-19.





