Prepara básicos de higiene
Para no tener que abrir todas las cajas para encontrar tus básicos de higiene, reúne todo lo que necesitas en un kit práctico de superviviencia para los primeros días: una toalla para la ducha, papel higiénico, gel y champú, medicamentos…
Organiza una maleta con ropa para los primeros días
Una mochila o bolsa te servirá para guardar algunas prendas de ropa para los primeros días. Así, evitarás tener que desarmar las maletas o cajas. En esta misma bolsa puedes guardar el juego de sábanas, tu pijama y un par de mudas.
Organización por estancias para desempaquetar una mudanza
Cuando ya tengas lo básico guardado, continúa deshaciéndote de los muebles que no quieras en tu mudanza y empaqueta los que quieras trasladar por estancias. Luego será más sencillo desembalar las cajas.
Cuando llegues a tu nuevo hogar, comienza desempacando los objetos esenciales que preparaste y, luego, desempaqueta habitación por habitación según este siguiente orden o el que tú prefieras:
Sitúa los utensilios de cocina
La cocina suele ser la estancia con más objetos para guardar, por lo que es aconsejable empezar por ahí al desempaquetar una mudanza. Coloca los platos, los cubiertos, los vasos, las ollas, organiza los tupper… Encuéntrale un lugar a todos tus utensilios de cocina.
Coloca los muebles y elementos básicos del comedor
Prosigue ubicando los muebles básicos del salón comedor. Desembala el sofá, la mesa, las sillas, el mueble de TV, el televisor… Intenta tomarte cada paso con calma, priorizando lo esencial para que la transición sea lo menos estresante posible.