Seopan, la patronal de las grandes constructoras propone abordar en la próxima Legislatura un plan extraordinario de infraestructuras con una inversión total de 65.835 millones de euros, que se financiaría, casi a partes iguales, con los presupuestos públicos y el sector privado. Según la asociación, esto permitiría crear 1,02 millones de puestos de trabajo y generar un retorno fiscal para las arcas públicas de 30.716 millones de euros entre 2016 y 2019.
Las grandes constructoras plantean este programa, que enviarán al Gobierno y a todos los partidos políticos, al considerar necesario seguir promoviendo infraestructuras y estimar que la actual coyuntura económica de crecientes perspectivas de crecimiento y bajos tipos de interés «favorece» su puesta en marcha.
«En España no está todo hecho y debemos seguir invirtiendo para no perder competitividad respecto a los países de nuestro entorno», aseguró el presidente de Seopan, Julián Núñez. «La crisis económica y los planes de consolidación fiscal de los últimos años han originado una drástica reducción de la inversión pública, ampliando el déficit de infraestructuras».
Seopan estima que la inversión propuesta en su plan puede costearse casi a partes iguales por el erario público y el capital privado. En concreto, calcula que 32.500 millones provengan de los presupuestos y otros 33.335 millones, de la iniciativa privada. Si bien considera que esta última puede llegar a financiar hasta el 74% de la inversión total si, finalmente, se pusiera un peaje por circular por las autovías, lo cual aportaría 6.828 millones de euros al año.
Autopistas, ferrocarril y depuradoras
En el primer supuesto, el de la financiación al 50% por el sector público y el privado, la patronal propone ‘levantar’ del mercado 1.335 millones de euros mediante un plan de mejora de las autopistas más antiguas a cambio de extender sus plazos de concesión. Las obras se centrarían en mejorar sus instalaciones de seguridad y ampliar su capacidad.
La asociación calcula que los 32.000 millones del capital privado pueden emerger de programas de rehabilitación de viviendas y eficiencia energética. Este último ámbito es en el que la patronal detecta déficits de inversión, junto con los del ferrocarril de mercancías, las instalaciones de depuración de agua y los equipamientos públicos.
Por eso, propone, además, destinar los próximos cuatro años 10.650 millones de euros a obras ferroviarias para mejorar las conexiones con los puertos, fomentar el transporte de carga en tren y ampliar las instalaciones logísticas.
Las constructoras también plantean una inversión de 15.300 millones en mantenimiento de carreteras, para mejorar los accesos a núcleos urbanos y a centros sanitarios y educativos, además de 6.550 millones de euros más para obras hidráulicas, sobre todo, depuradoras.
Recuperación del sector
Con todo ello, además de cubrir este déficit de equipamientos, Seopan pretende que España recupere en 2023 un ratio de inversión en obra pública equivalente al 3,3% del PIB, similar al de otros países de la UE. Por el momento, con el plan, en 2019 se situará en el 2,4% del PIB.
Además, según la asociación, este programa de inversión consolidaría la recuperación que emprenderá este año, cuando la construcción aportará 0,3 puntos al PIB y generará 55.000 empleos.
No obstante, advierte que, para levantar capital privado, España debe corregir los ‘déficits’ en seguridad y regulación. Entre ellos, señala al sistema concesional, actualmente afectado por la quiebra de ocho autopistas, y al de contratación pública, aquejado por las ofertas con bajas temerarias y la disparidad de criterios de adjudicación.





