Casa o chalet con 3 baños en Pastriz, Zaragoza
Fuentes de Ebro, Zona de
Hay casas que se visitan. Y hay casas que se recuerdan. Esta es una de ellas. Desde el primer momento se percibe que no estamos ante una vivienda convencional. Es una casa con carácter, personalidad y una historia propia, concebida para quienes no buscan simplemente metros cuadrados, sino un lugar diferente, especial y difícil de encontrar. Diseñada por el reconocido arquitecto Alain Bainee, cada espacio refleja una manera de entender la arquitectura y la vida: materiales nobles, madera, mármol, grandes ventanales, espacios amplios y una distribución pensada para disfrutar de cada rincón. Al cruzar su singular puerta de entrada de bubinga, comienza el recorrido por una vivienda en la que cada detalle cuenta. La biblioteca, con su suelo de wengué y mobiliario de limoncillo, transmite desde el primer instante esa sensación de exclusividad y calidez que define toda la casa. La vivienda se desarrolla en cuatro plantas, con 859 m2 construidos sobre una parcela de 352 m2, ofreciendo una amplitud difícil de encontrar en una propiedad de estas características. La planta baja es prácticamente un espacio dedicado al bienestar. Jacuzzi, sauna y gimnasio crean un auténtico refugio privado dentro de la propia casa. Además, dispone de un miniapartamento independiente para invitados, perfecto para recibir familiares, amigos o incluso disponer de un espacio privado para diferentes usos. La cocina mantiene la misma filosofía del resto de la vivienda, con suelo de Silestone y una espectacular mesa de wengué con marquetería, convirtiéndose en un espacio pensado tanto para cocinar como para reunirse y disfrutar. Y entonces llegamos a uno de los grandes protagonistas de la casa: el dormitorio principal. Un espacio concebido como un auténtico refugio, con chimenea de mármol y un impresionante vestidor de bubinga, donde la madera vuelve a adquirir todo el protagonismo. Pero quizás lo más difícil de explicar es lo que se siente al recorrerla. Sus techos abuhardillados, la madera, las escaleras, los grandes ventanales de doussié, las chimeneas, los elementos decorativos y la arquitectura hacen que cada estancia tenga una identidad propia. No es una casa pensada para seguir tendencias. Es una casa que tiene su propio lenguaje. Una propiedad para alguien que valore lo excepcional, que busque una vivienda con alma y que entienda que determinadas casas no se pueden comparar únicamente por precio, superficie o número de habitaciones. Porque existen viviendas bonitas. Existen viviendas grandes. Y después están las viviendas que, cuando las conoces, sabes que no volverás a encontrar fácilmente otra igual.
- 4 habs·
- 3 baños·
- 859 m²