Finca rústica con 2 baños en Celrà, Girona
Celrà, Zona de
Hay casas de pueblo y después están las casas de pueblo que hacen que te preguntes por qué no todas son así. Esta es una casa de piedra a cuatro vientos, algo realmente singular en pleno casco antiguo de Celrà. Una casa con carácter, completamente reformada y diseñada con un gusto exquisito, donde la piedra, la madera, el hierro forjado, la cerámica de La Bisbal y las plantas conviven con las comodidades que esperamos encontrar hoy. Y quizá lo más especial de todo sea precisamente que la casa respira por los cuatro lados. Luz, ventilación, vistas y una sensación de independencia difícil de encontrar en una vivienda situada en un núcleo antiguo. Entramos en la planta baja y encontramos el corazón de la casa: una amplia cocina de estilo rústico, preciosa y funcional, que conecta con un encantador comedor con chimenea. El tipo de comedor donde una comida familiar empieza a mediodía y, misteriosamente, nadie tiene demasiada prisa por levantarse. Esta planta cuenta también con zona de lavadero, baño de cortesía y espacios de almacenaje. Pero tiene otra particularidad: dos entradas independientes. Una desde una calle del casco antiguo y otra desde una pequeña zona verde de vía pública, tranquila y con muchísimo encanto. Un pequeño rincón que aporta todavía más privacidad y personalidad a la casa. Subimos a la primera planta y aparecen tres amplias habitaciones. Una de ellas conserva un precioso horno de piedra decorativo, un detalle original que recuerda que esta casa tiene historia y que, por suerte, nadie decidió eliminarla durante la reforma. También encontramos un baño completo con ducha, revestido con elegante cerámica de La Bisbal, y un espacio destinado a vestidor con grandes armarios. Porque tener encanto está muy bien, pero tener dónde guardar las cosas tampoco está nada mal. Y llegamos a la última planta. Aquí cambia completamente la película. Los grandes ventanales llenan el espacio de luz y permiten disfrutar de las vistas y de esa sensación tan especial que solo tienen las casas realmente abiertas al exterior. Encontramos una preciosa sala de estar y un estudio diáfano y luminoso, preparado para convertirse en lo que necesites: despacho para teletrabajar, dormitorio, sala de juegos, biblioteca, espacio creativo… O simplemente ese lugar de la casa donde uno se sienta con un café y decide que durante los próximos veinte minutos no piensa solucionar absolutamente nada. Y todo esto en el corazón de Celrà, disfrutando del encanto de un casco antiguo, pero con la comodidad de tener servicios, naturaleza y Girona muy cerca. Pero si tuviéramos que resumir esta casa en una sola idea sería esta: Una casa de pueblo a cuatro vientos, con alma de piedra y una forma de vivir completamente actual. Una vivienda donde la reforma no ha borrado su historia, sino que la ha puesto en valor. Porque hay casas bonitas. Hay casas prácticas. Y luego están esas casas que, cuando entras, simplemente tienen algo. Esta es una de ellas.
- 4 habs·
- 2 baños·
- 201 m²
