Finca rústica en Cm Viejo El Boqueron (Valle Guerra), Valle de Guerra
Valle de Guerra, San Cristóbal de la Laguna
FINCA SAMARTÍN Valle de Guerra · San Cristóbal de La Laguna · Tenerife Más de cinco siglos de historia, 13 hectáreas y una sola escritura. Una de las últimas grandes haciendas privadas del norte de Tenerife. A los grandes propietarios europeos no les hace falta otra casa. Lo que ya no encuentran es escala, historia y privacidad reunidas en una sola finca, todavía en manos privadas. Samartín es una de las pocas. En las medianías del Valle de Guerra, en el norte verde de Tenerife, conviven dos haciendas hermanas. La primera, la Casa de Carta, levantada en el siglo XVIII por el capitán Matías Rodríguez Carta, es hoy sede del Museo de Historia y Antropología de Tenerife. La segunda, Samartín, sigue siendo lo que ambas fueron: una hacienda viva e intacta, y por primera vez en generaciones, transmisible. EL DOMINIO Más de 13 hectáreas se extienden, sin interrupción ni vecinos visibles, desde los antiguos caminos del Boquerón y de Moya hasta el filo de la cordillera. Una sola finca. Una sola escritura. Un horizonte que se posee de extremo a extremo, sobre los mismos suelos volcánicos que durante siglos hicieron del Valle de Guerra una de las grandes comarcas vinícolas del archipiélago. En el corazón del dominio, 414 m² de residencias consolidadas. La vivienda principal o casa solariega, y la segunda casa o casa de medianeros como se solia llamar, ambas permiten habitar la finca desde el primer día. Alrededor, viña histórica, frutales de regadío, pastos abiertos y laderas vírgenes, regados por las aguas vertientes de la propia cordillera. Todo ello dentro del término de San Cristóbal de La Laguna, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. UN LINAJE AL NIVEL DE LAS GRANDES CASAS EUROPEAS Las haciendas históricas que llegan al mercado de Burdeos, la Toscana o los Cotswolds presentan, casi siempre, dos o tres siglos de pedigrí. Samartín ofrece más de cinco. En 1496, Alonso Fernández de Lugo, Adelantado de Canarias, completaba la conquista de Tenerife. Dos años después, en 1498, otorgaba el valle entero como recompensa a Lope Fernández de la Guerra, de cuyo apellido procede el topónimo. De aquel reparto fundacional surgió la geografía humana de Valle de Guerra: un puñado de grandes haciendas trabajadas durante cinco siglos por las familias que definirían la viticultura, el comercio internacional y la arquitectura del norte de la isla. Del mismo círculo del conquistador desciende la Casa de los Benítez de Lugo, una de las estirpes fundacionales de Tenerife, que en 1559 instituye uno de los mayorazgos más antiguos del archipiélago. Tres siglos más tarde, la línea de Samartín cristaliza en una figura singular: D. Ángel Benítez de Lugo y Cólogan (1855–1928), X Marqués de la Celada, documentado como titular de esta hacienda desde finales del siglo XIX. Su apellido reúne dos de las casas más significativas de la historia tinerfeña: Los Benítez de Lugo, del círculo del conquistador. Y los Cólogan, casa irlandesa de La Orotava que durante dos siglos dominó el comercio internacional del vino malvasía canario, el legendario Canary Sack celebrado por Shakespeare, que llevó el nombre de las Islas a las cortes y bodegas de Europa. Desde entonces, Samartín ha permanecido en la órbita de la misma familia, generación tras generación, hasta hoy. LO QUE SE ADQUIERE Samartín no es una propiedad: es una posición. Quien la adquiere se convierte en custodio de un capítulo vivo de la historia de Tenerife, y recibe un activo cuya combinación de atributos es ya prácticamente imposible de replicar: - Una de las últimas grandes haciendas históricas privadas del norte de Tenerife, en un mercado donde propiedades equivalentes ya solo se encuentran transformadas en museos, hoteles institucionales o bodegas corporativas. - Escala genuina e indivisa: 13 hectáreas continuas con una sola escritura, en una isla donde la fragmentación de la tierra ha hecho prácticamente imposible volver a reunir una superficie semejante. - Linaje documentado, verificable y transmisible, anclado en el conquistador de la isla, en un mayorazgo fundacional del siglo XVI y en el marquesado de la Celada. - Residencia habitable desde el primer día, y a la vez un lienzo extraordinario para una visión propia. - Microclima excepcional —18 a 24 °C de media anual— y suelo volcánico entre los más reputados de la viticultura canaria. - Posición estratégica privilegiada: a 10 minutos del Atlántico, 20 de Santa Cruz, 25 del aeropuerto internacional Tenerife Norte, y dentro del término de La Laguna, Patrimonio de la Humanidad UNESCO. - Régimen fiscal canario singular (REF, ZEC) y vías de residencia europea, en uno de los mercados de propiedad histórica más discretos , y por ello más privados de toda Europa. CUATRO FUTUROS POSIBLES Pocas propiedades soportan, con la misma legitimidad, cuatro visiones tan distintas. Samartín las admite todas: 01 · Residencia familiar multigeneracional Un dominio para hijos
- 7 habs·
- 4 baños·
- 132395 m²·
- Parking