En la tranquila barriada de Son Sardina, en el distrito norte de Palma, encontramos esta vivienda rústica de 208 m2 en una parcela de 1.617 m2.
Esta típica casa de campo mallorquina está ubicada en una calle tranquila de pocos vecinos.
El barrio dispone de todos los servicios, estación de metro y línea de autobús, colegio, guardería, farmacia, supermercado, parque infantil, centro deportivo con una piscina exterior que en verano hace las delicias de los más pequeños, carril bici, etc. El hospital se encuentra a tan solo un km y medio y un centro comercial a tres km.
Su planta baja está distribuida en un gran salón comedor de más de 40 m2, cocina con salida a una soleada terraza y a un agradable porche, dos dormitorios dobles y uno simple, tres baños completos, uno en suite y un pequeño cuarto que hace las funciones de lavandería y despensa. En la planta superior, una cuarta habitación doble.
La propiedad cuenta en el exterior con un garaje cerrado de 20 m2, terrazas, porche, barbacoa, horno de leña y diversos árboles frutales.
La comodidad de estar a poca distancia de todo y su fácil acceso hace de Son Sardina un lugar fantástico para vivir.
La vivienda dispone de cédula de habitabilidad vigente.
Preguntas frecuentes sobre la compra de casas rurales en Palma de Mallorca
Según la información publicada en el portal Fotocasa para noviembre de 2025, el precio medio de las fincas rústicas en Palma de Mallorca es de 1781872 euros.
Las fincas rústicas en Palma de Mallorca suelen contar con terrenos amplios, áreas de cultivo, y en algunos casos, edificaciones como casas de campo o granjas. Muchas de ellas ofrecen vistas panorámicas de la isla y un entorno natural y tranquilo.
En una finca rústica en Palma de Mallorca se pueden desarrollar diversas actividades, como la agricultura, la ganadería, el ecoturismo, la producción de productos artesanales, o simplemente disfrutar del entorno natural y la tranquilidad del campo.
Algunos de los principales beneficios de adquirir una finca rústica en Palma de Mallorca incluyen la posibilidad de disfrutar de un estilo de vida más tranquilo y en contacto con la naturaleza, la oportunidad de desarrollar actividades agrícolas o ganaderas, y la potencial revalorización de la propiedad a lo largo del tiempo.
Al comprar una finca rústica en Palma de Mallorca, es importante considerar aspectos como la ubicación, el tamaño y las características del terreno, la existencia de edificaciones y su estado, la disponibilidad de servicios e infraestructuras, y las normativas y permisos aplicables a la propiedad y su uso.