31 mayo 2018

Cerrar la terraza de casa e integrarla en el salón es una de las reformas más comunes y habituales.

Ya son muchas las ciudades en las que los balcones, tal y como los conocemos, están pasando a un segundo plano, debido a las ventajas que ofrece incluirlos en el comedor para ganar metros de estancia. Por este motivo, desde Cuida Tu Casa te enseñamos a cerrar la terraza para aprovechar más el espacio y ganar calidad de vida.

Qué duda cabe de que cerrar la terraza se trata de una de las formas más sencillas de ganar metros útiles sin perder funcionalidad. Y es que a la terraza no se le da uso durante todos los días del año, sino durante la época de temperaturas agradables en la que podemos estar cómodamente al aire libre. Sin embargo, de un salón más grande se puede disfrutar a lo largo de todo el año.

En cualquier caso, a la hora de cerrar las terrazas conviene tener en cuenta una serie de consejos. Y desde Cuida Tu Casa queremos destacar los siguientes:

Tener el consentimiento de los vecinos

Aunque cerrar la terraza es una obra bastante habitual, no por ello se encuentra exenta de responsabilidades legales. Así, es necesario contar con el consentimiento de los vecinos, ya que la Ley de propiedad Horizontal obliga a tener la autorización de la comunidad. Es más, esta aprobación debe figurar en un acta comunitaria.

Contar con el visto bueno del ayuntamiento

Por otro lado, también se necesita que el ayuntamiento dé el visto bueno a la obra, de manera que en cuanto la comunidad de vecinos la consienta y lo constate por escrito, hay que ir al ayuntamiento o junta del distrito para que sean los arquitectos municipales quienes la aprueben. Después, una vez que se cuente con ambos consentimientos, nadie podrá poner problemas a la hora de iniciar la obra.

Decidir su uso antes de hacer la reforma

Salvo que se tenga claro que el objetivo de cerrar la terraza pasaría por convertirla en un trastero, cosa poco probable, a la hora de hacer un nuevo espacio habitable en la casa hay que tener en cuenta aspectos clave como el aislamiento, tanto térmico como acústico, además de la parte estética. El periodo que dure la obra, asimismo, también puede aprovecharse para usar materiales que reduzcan el gasto energético y, de paso, protejan y aíslen de los molestos ruidos del exterior.

Reducir los ruidos

Una vez iniciemos la obra, también podremos aprovechar para utilizar materiales que ayuden a aislar nuestro salón de los molestos ruidos del exterior y, además, que reduzcan nuestro gasto energético. Podemos colocar material aislante en el suelo aprovechando que normalmente las terrazas están a diferente nivel.

Además, podremos instalar también soluciones aislantes del ruido y el frío en la fachada y en el techo de lo que antes era nuestra terraza, para evitar ruidos, humedades y mejorar la eficiencia energética de nuestros hogares.

Una opción para el techo es colocar perfilaría metálica con acabado de placa de yeso laminado, mientras que para la fachada es recomendable colocar un trasdosado de estructura metálica autoportante rellena de lana mineral. También es importante tener en cuenta el tipo de ventana que se va a colocar, esta debe cumplir unas condiciones acústicas y térmicas y disponer de rotura de puente térmico para conseguir el confort deseado en el nuevo salón.

En definitiva, estos cuatro consejos fáciles buscan mejorar la distribución de nuestro salón y, lo más importante, ganar confort y bienestar en nuestro hogar, para que todos sus espacios sean 100% habitables, aprovechables y disfrutables. Porque todos sabemos que cada metro cuadrado de nuestra vivienda es oro.

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