Elecciones 10-N: Consulta las propuestas de todos los partidos en materia de vivienda
La repetición de las elecciones el próximo 10 de noviembre trae como novedad la llegada de una nueva candidatura: Más País. La marca de Íñigo Errejón da el salto a la política nacional con expectativas de lograr representación parlamentaria (más allá de los diputados que pueda obtener Compromís, con quien se presenta en la Comunidad Valenciana). Jorge Moruno, portavoz de Más País en materia de vivienda y diputado de la Asamblea de Madrid, responde a este cuestionario sobre sus propuestas en relación con esta cuestión.
Fotocasa (FC): ¿Cuál es, a su parecer, la mayor prioridad que deben afrontar las administraciones en relación con el mercado de vivienda?
Jorge Moruno (JM): Facilitar su acceso a la población. Actualmente somos el país de la OCDE en donde más porcentaje del salario se dedica al pago del alquiler y en donde más complicado le resulta a la juventud emanciparse: actualmente la mitad de quienes tiene 34 años o menos siguen viviendo en la casa de sus padres. Se disparan los desahucios por impago de alquiler, al mismo tiempo que somos el país de la UE con mayor cantidad de vivienda vacía.
FC: ¿Qué proponen ustedes para resolver ese asunto?
JM: Hay que equilibrar el mercado del alquiler introduciendo con fuerza la figura del alquiler asequible y el alquiler social, con el objetivo de acercarnos por lo menos a la media de la UE. Actualmente somos uno de los países de la UE con menor volumen de vivienda pública sobre el total del parque inmobiliario, como resultado de una mala política de vivienda que venimos arrastrando desde el franquismo basada en construir y vender.
Para ampliar la libertad de elección de las familias e incluir el alquiler seguro y a precios asequibles, en lugar de obligarles a tener que elegir entre hipotecarse con un banco 25 años de su vida, pagar precios desorbitados de alquiler o quedarse en casa de sus padres, es fundamental ampliar la oferta de vivienda no especulativa: movilizar vivienda vacía, regular los pisos turísticos, crear un parque público de vivienda, llegar a acuerdos con pequeños propietarios para rehabilitar energéticamente la vivienda a cambio de una cesión temporal del uso, fiscalidad variable a empresas que alquilen a precios regulados, Ley de vivienda, cesión de superficie a cooperativas, entre otras medidas.
FC: Un 50 % de los particulares considera que estamos próximos a una nueva burbuja inmobiliaria, ¿comparte usted este diagnóstico?
JM: El espíritu propio de la lógica especulativa permanece intacto y, aunque es cierto que ahora el grifo del crédito no funciona de la misma manera, el ladrillo continúa siendo una prioridad en las inversiones, al mismo tiempo que asistimos a una suerte de crecimiento económico sin salario. Es un problema global que destacó la OCDE, en donde se advertía que la disparidad entre ingresos de las familias y los altos precios de la vivienda ponían en peligro la existencia de la clase media.
Este problema global, el de un capitalismo rentista, lo han denunciado publicaciones y voces tan poco sospechosas como The Economist o Financial Times, y es especialmente cierto en España, cuyo modelo económico gira en torno al peso que tiene el sector inmobiliario-financiero y se traduce en más precariedad y menos seguridad: un tercio de las familias de la región más rica de España, Madrid, se encuentra en riesgo de perder su vivienda. En gran medida el relevo especulativo lo ha tomado el sector del alquiler, no por nada somos el segundo país del mundo con más presencia de SOCIMIS y el segundo país del mundo con más inversión inmobiliaria en relación con el PIB.
FC: En relación con la pregunta anterior: ¿qué medidas piensan llevar a cabo para evitar que se dé esta situación?
JM: Equilibrar el mercado aumentando la oferta no especulativa, precisamente para que, cuando haya recesión económica, dispongamos de diques que permitan contener sus efectos: se trata de reducir la desigualdad y garantizar derechos, al mismo tiempo que se invierte en sectores en la economía verde, que permite ahorrar costes a la par que robustece nuestro modelo productivo. La mejor forma de evitar burbujas inmobiliarias pasa por reducir el peso de la vivienda pensada como un activo financiero que funciona por expectativas a futuro. La existencia de un gran operador de vivienda asequible, que reoriente la inversión privada hacia inversiones no especulativas, es otra forma de reforzar el acceso a la vivienda.
FC: ¿Qué medidas proponen para incentivar la vivienda pública?
JM: Normas y recursos. Normas en forma de ley, que permita a las administraciones contar con los instrumentos necesarios para proteger a la ciudadanía, como puede ser movilizar vivienda vacía, regular los pisos turísticos, regular los precios de los alquileres, o hacer uso del derecho al tanteo y retracto. Pero también incorporar inmuebles a la bolsa pública —como recientemente está haciendo Berlín—, en lugar de malvender patrimonio público como una forma de tratar de sustituir el déficit de ingresos derivados de una política basada en hacerle regalos fiscales a los sectores más pudientes.
En segundo lugar, recursos: tomarnos en serio acercarnos a la media europea en vivienda pública, para lo cual proponemos que a final de legislatura se invierta el 2% del gasto público en vivienda.
FC: Uno de los asuntos que más da que hablar en relación con el sector inmobiliario es el número de viviendas vacías que hay en España, ¿qué proponen desde Más País en relación a esta cuestión?
JM: Según el INE en España hay alrededor de 3,5 millones de viviendas vacías que convierten a nuestro país en el país con más vivienda vacía de Europa. El primer obstáculo que existe a la hora de movilizar vivienda vacía es la falta de información oficial. Es necesario crear un Observatorio de la vivienda que se coordine con las distintas instancias autonómicas y municipales, con el objetivo de radiografiar la situación y conocer cuántas, en qué estado, a quién pertenece, el motivo por el que se encuentran vacías, para luego tomar iniciativas legales y fiscales, que permitan sacar en alquiler regulado las viviendas que estén listas para vivir. Euskadi en este sentido es un buen ejemplo sobre los pasos a dar en este aspecto.
FC: En su programa apuestan por la vivienda sostenible, ¿qué medidas concretas pretenden llevar a cabo para incentivarla?
JM: La mejor forma de incentivar la vivienda sostenible pasa por ordenar y aprovechar bien lo ya construido. Esto es entender que hay que construir con cabeza y no a lo loco, como se hizo en la década pasada. No por construir más bajan los precios si aquello que se construye se hace con objetivos especulativos. En segundo lugar, lo que haya que construir hay que intentar hacerlo usando materiales menos contaminantes y buscar fórmulas que reduzcan todo lo posible el uso del cemento, que es de lo más contaminante que hay, planteando, por ejemplo, el uso de la madera e incluso la bioconstrucción con el cáñamo industrial.


