Escoger la vivienda perfecta para compartir piso con amigos o en pareja, vestirla con muebles y decoración para hacerla tuya, encargarte de todo el papeleo, contratos y cambio de suministros, organizarte para la limpieza en casa y la gestión de la economía en el hogar… La mudanza, la preparación de la nueva vivienda y, en general, la independencia implican un cambio drástico para quienes aún viven con sus padres.
Y es que, si bien es cierto que esta nueva etapa tiene más ventajas que inconvenientes (más libertad, flexibilidad de horarios…), con la independencia también vienen las nuevas responsabilidades y las tareas tediosas.
¿Cuáles suponen más esfuerzo? Haz el siguiente test sobre las tareas que para ti cuestan más al independizarse y descubre, en este artículo, algunos consejos para estar preparado ante esta nueva aventura.
Tareas que dan más pereza cuándo te independizas
Antes de instalarte en tu nuevo hogar, ya te hayas mudado con amigos o te independices en pareja, hay una serie de preparativos y nuevas tareas que debes gestionar para una buena convivencia al compartir piso. Las organizamos, desde Fotocasa, en dos tipos: la puesta a punto del nuevo inmueble y la gestión del hogar:
La puesta a punto para preparar la nueva vivienda
Ojalá poder usar una varita mágica y saltarse toda la parte inicial: hacer la mudanza, pintar el inmueble, cambiar bombillas para adecuar la iluminación a tus gustos…
También está la parte más creativa, la de elegir el mobiliario y la decoración y distribuirlo por el espacio. Esta última tarea, aunque para muchos forma parte del encanto de esta nueva aventura, para otros es un completo dolor de cabeza.
- Tener que pintar las paredes. Imagina que el casero ha dejado las paredes pintadas en color rojo y tú las prefieres en un color más neutro, como el blanco o el beige. En este caso, te tocará pintarlas a tu gusto. Eso sí, ten en cuenta que, según la Ley de Arrendamientos Urbanos (art. 23) «El arrendatario no podrá realizar sin el consentimiento del arrendador, expresado por escrito, obras que modifiquen la configuración de la vivienda». Recuerda avisar al propietario antes de pintar o realizar cualquier arreglo.
- Realizar pequeñas reparaciones. Bombillas fundidas, iluminación pobre, grifos que gotean… Al inicio y durante el plazo que dure el contrato, el inquilino es el responsable de «Las pequeñas reparaciones que exija el desgaste por el uso ordinario de la vivienda».







