España aprobó recientemente el Decreto Ley que moviliza un total de 5.500 millones de euros en ayudas del Gobierno para la rehabilitación de edificios y viviendas. Sin embargo, ¿en qué consiste esta partida de subsidios? Desde la Unión Europea se está poniendo el foco en la sostenibilidad energética, ya que el parque de viviendas español es el más envejecido de toda Europa. Con una media de 40 años, puede llegar a superar los 60 años de antigüedad en ciudades como Barcelona.
Una vivienda envejecida consume una mayor cantidad de energía, por lo que contamina más. Es por ello que desde las instituciones se quiere facilitar la rehabilitación y la reforma de nuestros hogares y edificios para ahorrar energía mediante un consumo energético eficiente. A continuación te contamos cuáles son las reformas necesarias que tienes que realizar en tu vivienda para poder beneficiarte de estas ayudas.
Tipos de reformas para acceder a las ayudas del Gobierno
Hay varios tipos de reformas que nos permiten acceder a las ayudas del Gobierno.
Reducir en un 30% el consumo energético de la vivienda
Cabe destacar que las condiciones para optar a estos subsidios indican que se deberá conseguir una reducción de al menos el 30% del consumo que nuestra vivienda realiza de energías no renovables, en el caso de los particulares. Si queremos actuar en el conjunto de nuestro edificio, la condición también marca reducir el consumo en un 30% de la energía no renovable, sin embargo, otra opción es alcanzar una calificación energética A o B en nuestro edificio, que podemos demostrar a través del certificado energético.
Las ayudas cubren la elaboración, en caso de no disponerlo, del “libro del edificio” con una aportación de hasta 1.500 euros. Este libro es imprescindible porque es el documento que recoge todas las especificaciones técnicas del edificio y las actuaciones que se realizan en él, incluidas las energéticas.
Recurrir a un correcto aislamiento térmico para una vivienda eficiente
Si hablamos de las reformas que se incluyen en estas ayudas, la primera de ellas y que beneficia tanto a edificios como a particulares, es la renovación de las ventanas de nuestra vivienda. Las ventanas son uno de los focos principales de pérdida de temperatura en nuestro hogar. Algunas de ellas, las más antiguas, no aíslan correctamente el clima del interior de nuestra vivienda con el del exterior, perdiendo gran parte del calor y obligando a consumir una mayor cantidad de energía. Esta pérdida puede suponer hasta un 25% de nuestro consumo de energía, porcentaje importante si tenemos en cuenta las tarifas y los nuevos horarios en la factura de la luz actuales.
El correcto aislamiento que proporciona una ventana de doble vidrio y con cámara de aire en el interior puede reducir hasta un 70% del consumo. La mejor opción son las de aluminio, de gran duración, resistencia y seguridad. No obstante, existen opciones de ventanas PVC de alta calidad y con resultados muy satisfactorios. Sin embargo, recomendamos no decantarnos por la opción de madera, pero si lo que buscas es una estética similar, las de aluminio o PVC tendrán una apariencia muy parecida.
La renovación de las ventanas está subvencionada con hasta el 40% de un presupuesto máximo de 5.000 euros. La principal ventaja es que es el propietario quien puede realizar esta renovación sin contar con la aprobación de la comunidad de vecinos para cometerla.





