En las Comunidades de Propietarios, mantener un óptimo nivel de seguridad es una misión realmente complicada si además queremos garantizar que los propietarios se puedan mover de manera cómoda por las distintas zonas.
Con los Sistemas de Control de Accesos, se puede facilitar la circulación de los propietarios y empleados por los distintos accesos al edificio como garaje, portales, trasteros, pista de pádel, zonas comunes… evitando la entrada de intrusos.
Las principales ventajas de un Sistema de Control de accesos son que los dispositivos para acceder están personalizados para cada uno de los usuarios autorizados, por lo que se otorgan permisos diferentes a cada uno. Además, el sistema se puede gestionar de manera remota, dando de alta y baja los dispositivos o proporcionando acceso a los usuarios autorizados en caso de fallo del sistema.
¿Qué dispositivos existen para un Sistema de Control de Accesos?
Los dispositivos de control de accesos están personalizados y cifrados, esto quiere decir que hay un código diferente para cada usuario.
Por tanto, estos dispositivos se podrán gestionar individualmente sin que esto afecte al resto del sistema y se podrán dar de baja de manera remota si se produce una pérdida, un robo o si un propietario abandona definitivamente la Comunidad.
Mandos para el Control de Acceso
Los mandos de un sistema de control de acceso proporcionan ventajas comparativas frente a otras formas de apertura de la puerta de garaje, como las llaves magnéticas que son fáciles de copiar y se podrá utilizar la misma llave para abrir distintos garajes o los mandos convencionales cuyo código se puede capturar o descifrar con relativa facilidad.
Los mandos de control de acceso son personalizados y cifrados y ofrecen un alto grado de seguridad, por lo que son muy difíciles de copiar e identificar con qué dispositivo se realiza cada acceso.
Dispositivos de proximidad
Cada uno de estos dispositivos tiene un código distinto vinculado a un usuario, se podrán personalizar los accesos a distintas zonas comunes de la comunidad de propietarios (portal, trasteros, vivienda, garaje…)
Estos dispositivos abrirán la puerta al aproximarlos al lector, entre 5 y 10 cm, sin necesidad de que haya fricción. Pueden presentarse en distintas formas.
- Llaveros Tag. Son dispositivos de gran resistencia al desgaste y pequeño tamaño, podrás llevarlos cómodamente junto a las lleves de casa.
- Tarjeta de proximidad. Es de tamaño estándar por lo que podrás llevarla cómodamente en la cartera, además, el lector podrá detectarlas incluso dentro de ella.
- Pulseras. Son de silicona, estos dispositivos son cómodos de llevar y altamente resistentes, incluso se pueden mojar o sumergir.

Tarjetas inteligentes
Son tarjetas que se podrán utilizar de manera distinta para el acceso con un vehículo y para acceder de forma peatonal.
Para acceder con tu vehículo solo deberás colocar la tarjeta en un soporte en la luna de tu coche, el lector del sistema podrá detectar y leer la tarjeta a distancia de hasta 8 metros.
Para el acceso peatonal la tarjeta se podrá utilizar como un dispositivo de proximidad, aproximándola manualmente al lector, sin tener que realizar contacto directo, evitando desgaste en la tarjeta y prolongando su vida útil.
Sistemas de lectura de matrículas
Este sistema se basa en la obtención de imágenes mediante una cámara con módulo de analítica de video que reconocerá las matrículas de los vehículos y las cotejará con los datos del sistema, dando acceso sólo a los vehículos autorizados.
La desventaja de este sistema es que, si algún miembro de la comunidad cambia frecuentemente de vehículo porque le proporcionan diferentes coches de empresa o por el uso de vehículos de sustitución, el usuario no podrá entrar y tendrá que solicitar un acceso remoto a la empresa.
Por lo que, si una Comunidad de Propietarios opta por este sistema, para mayor comodidad de los usuarios, es conveniente que facilite otra forma de apertura mediante dispositivos.
¿En qué espacios de nuestro edificio conviene instalar un control de acceso?
Estamos acostumbrados a utilizar sistemas de control de accesos en parkings públicos, hoteles, gimnasios, y también en el trabajo. Además, su uso puede ser de gran utilidad para proteger los diferentes espacios de nuestra Comunidad de Propietarios.

Puertas de garaje
Existen muchos sistemas para la apertura de puerta de garaje, pero no todos ellos son controles de accesos. Un sistema de Control de Accesos además deberá identificar a los usuarios mediante los dispositivos de apertura que estarán personalizados y cifrados.
Proteger el acceso de vehículos es de vital importancia, y no solo para evitar los robos de vehículos que en España alcanzan la alarmante cifra de 425 robos de vehículos al día, o los robos de piezas de coche para su reventa.
Los garajes son también uno de los accesos más vulnerables de la Comunidad, a través de la cual pueden colarse intrusos para realizar actos vandálicos o llegar a la zona de trasteros o viviendas para cometer un robo. Por eso es tan importante impedir que entren intrusos y lleguen a nuestra plaza de garaje.
Una de las mayores vulnerabilidades del garaje es culpa del descuido por parte de los usuarios, que, al entrar en el garaje, no esperan a que se cierre la puerta, permitiendo entrar detrás de ellos a otro vehículo o peatón.
Una solución a este problema es la función anti-passback, que obligará a los usuarios a presentar el dispositivo tanto a la entrada como a la salida, y no se podrá salir si antes no se ha registrado la entrada, y viceversa.
Portales y accesos peatonales
Es fácil que alguien ajeno a nuestra Comunidad de Propietarios disponga de la llave de nuestro portal, ya que cuando los inquilinos dejan el piso o los empleados de la finca abandonan la Comunidad, rara vez se acuerdan de devolver la llave.
Además, para la Comunidad resulta imposible llevar un control de las copias de las llaves que hacen los vecinos, y de aquellas que se pierden o extravían.
Por estos motivos el gremio de cerrajeros tiene tipificada la vida útil de cada cerradura en seis años como máximo, transcurrido ese periodo de tiempo la cerradura dejará de ser útil para evitar intrusiones.
Con un Sistema de Control de Accesos, la Comunidad podrá llevar un registro de los dispositivos que existen, y podrá realizar la baja en remoto si un dispositivo se pierde o si su propietario abandona la Comunidad de forma definitiva.
Zona de trasteros
En los trasteros solemos guardar objetos de gran valor tanto material (bicicletas, equipos deportivos…) como sentimental (álbumes de fotografías, juguetes antiguos…).
Sin embargo, la seguridad en trasteros sigue siendo una de las asignaturas pendientes de las Comunidades de Propietarios, ya que una vez los ladrones logran entrar a la Comunidad, muchas veces sólo tendrán que forzar una cerradura para entrar a robar.
Además, al ser una zona por lo general poco concurrida, el robo de trasteros entrañará mucho menor riesgo para los ladrones que el robo en domicilios.
Una solución para mejorar la seguridad de los trasteros es reforzar la entrada a esta zona con un sistema de control de accesos, que solo permita la entrada a sus propietarios.
La ventaja de contar con un sistema de control de accesos para la zona de trasteros es que si ocurriera un robo o cualquier incidente se podría consultar el registro de entradas, donde se podrá ver con qué dispositivos se accedió en esa fechas y franjas horarias.
Zona de calderas, sala del grabador de un sistema de videovigilancia y otras zonas de acceso restringido
Otra ventaja de los sistemas de Control de Accesos es que se pueden otorgar permisos personalizados a los distintos usuarios para acceder a las diferentes zonas de la Comunidad.
Con esta función podremos otorgar al presidente de la Comunidad, al conserje y a los empleados acceso a algunas zonas como la sala de calderas, la sala del grabador u otras zonas restringidas para el resto de los vecinos.
Piscinas, pistas de pádel y otras zonas deportivas
Las Comunidades de Propietarios de nueva construcción tienden a ser cada vez más grandes y contar con un gran número de servicios compartidos como piscinas comunitarias, pistas de pádel, salas de reuniones, gimnasios…
En estos casos, un sistema de control de acceso nos puede servir para proteger estas instalaciones de actos vandálicos y uso por parte de personas no autorizadas o fuera del horario establecido. Para este tipo de sistemas de control de acceso, el dispositivo más utilizado son las pulseras de silicona.
Si además combinamos el sistema de control de accesos con cámaras de seguridad en la Comunidad de Propietarios y una APP el abanico de posibilidades se multiplica. Y es que de este modo podremos controlar la afluencia para que no se supere nunca el aforo permitido, y daremos la opción a los vecinos de poder reservar turnos para evitar esperar, o gestionar las invitaciones a personas externas a la Comunidad para asegurar un uso equitativo de las instalaciones.





