Un mural de pared puede transformar rápidamente un espacio mediante la inclusión de color, textura y contraste en un mismo ambiente. Consiste en pintar, empapelar, alicatar o dejar ladrillo visto en una sola pared de una habitación, manteniendo la uniformidad en las demás paredes. Pese a ser un recurso estético muy sencillo de incorporar en casa, no todos nos atrevemos con un mural en nuestros hogares. Y es que, si el material, el color o los estampados no son los adecuados, puede acabar rompiendo la armonía visual de la habitación. Aquí te presentamos las ventajas y desventajas que ofrecen los murales de pared.
Ventajas de contar con un mural de pared
Aportan interés visual
Los murales de pared son ideales para decorar espacios pequeños en los que no pueden incorporarse muchos muebles o accesorios decorativos, como pasillos, recibidores o baños.
En la imagen comprobamos que el baño no es muy espacioso, por lo que a falta de elementos decorativos se ha utilizado un mural. Si todas las paredes hubiesen sido blancas, el resultado sería el de una habitación sosa e impersonal.

Foto: Winston Design Collaboration
Los murales decorativos definen áreas en espacios diáfanos
Por ejemplo, un mural en el comedor puede ayudar a separar visualmente esta zona de la del salón. Con la tendencia al alza de los apartamentos sin separaciones, al comprar un loft nos podemos plantear una división meramente óptica de los espacios según su función: así la cocina, el comedor,el salón y el rincón de estudio podrían diferenciarse a golpe de vista.

Foto: Jeremy Blode para Little Liberty Interiors
Los murales de pared crean contraste
Ayudan a romper con la monotonía cromática, de texturas o materiales de un espacio, haciéndolo visualmente más interesante y llamativo. En la foto percibimos el gran contraste entre el ladrillo rojizo y la escalera blanca, dándole relevancia e incluso enfatizando el toque rústico. Estos elementos contrastan tanto por color como por textura y material, el máximo contraste posible.

Dan cohesión al espacio
Cuando repiten color, textura, material o estampados de otros elementos del mismo espacio, dan unidad visual al conjunto. Por ejemplo, un sofá azul en un lado de la habitación y un mural del mismo color en el otro lado, crean continuidad cromática. El ejemplo de la foto juega con blancos y negros para un ambiente moderno.

Foto: Caroline Morin
Los murales de pared destacan elementos
Un mural puede dirigir las miradas a un punto del espacio y subrayar la ubicación de una pieza de arte, una chimenea o cualquier otro elemento estructural o decorativo que desee destacarse.

Foto: Jessie Preza Photography para Amanda Webster Design
Acentúan la sensación de calidez
Los murales decorativos de colores oscuros, los papeles pintados o los paneles de madera harán parecer el espacio más íntimo y acogedor, lo cual los hace ideales para dormitorios y zonas de descanso.

Foto: The Generalist
Los murales de pared ensalzan el carácter de un hogar
Las paredes de ladrillo visto dan autenticidad a lofts de estilo industrial, los murales de piedra realzan la belleza de casas de campo, los murales fotográficos acentúan el carácter urbano de hogares cosmopolitas…
Una vez hayas decidido el estilo que quieres, puedes confiar en un mural de pared para reforzarlo, junto con el mobiliario y otras piezas decorativas.

Foto: Wing Ta
Desventajas de los murales de pared
• Mezclar colores y diseños en murales con otros diferentes en alfombras, mobiliario y elementos decorativos puede acabar rompiendo la armonía visual del espacio.
• Si la habitación tiene demasiados muebles y elementos decorativos, un mural hará parecer el espacio más pequeño.
• Pueden restar protagonismo a otras bellas piezas del ambiente, dirigiendo las miradas hacia el punto equivocado.
• Tanto los vinilos, como el papel pintado, o la pintura de colores suelen ir y venir con las tendencias de cada momento, por lo que pueden pasarse de moda con facilidad.
¿Cómo elegir el mural de pared perfecto?
Si vas a comprar casa o estás a punto de reformar tu piso, los murales de pared pueden ayudarte a personalizar el espacio de una manera espectacular. Sin embargo, para evitar romper la armonía visual, restarle protagonismo al resto de la estancia o hacer el espacio más pequeño, debemos tener en cuenta 3 aspectos básicos:
Estilo de la habitación
Lo primero es pararse a pensar en qué estilo predomina. Un fotomural de un paisaje, por ejemplo un bosque otoñal, infunde calma y sosiego. Este efecto iría de perlas en un salón de estilo clásico, aportando un toque fresco sin romper con las formas tradicionales que componen su estilo. Para habitaciones de estilo industrial, los materiales desgastados como cemento o acero, los colores cobre o los motivos retro son bienvenidos. Si vamos a por un estilo náutico, los estampados a rayas azules y blancas, el papel pintado azul marino o murales de madera.
En todo caso, una vez definido el estilo entraríamos a valorar si el color, textura y material es coherente con él.

Foto: Ana Utrilla
Dimensiones y disposición del mural
Una proporción errónea puede arruinar el efecto de un mural incluso si es coherente con el estilo. Un mural descomunal puede empequeñecer la habitación, un mural llamativo puede distraernos y un mural demasiado estrecho puede parecer fuera de lugar.
Del mismo modo, si el mural está mal situado nos molestará verlo ahí. ¿Nunca has sentido la necesidad de corregir la posición de un cuadro torcido? Un mural no es tan fácil de rectificar. Antes de ponerse manos a la obra, mejor probar el efecto que tendría. Prueba a colocar algo de tamaño similar o marcar el espacio que pretendes ocupar, a ver si te convence tras unos pocos días. Además, ningún mueble debe taparlo.
Un vistazo al mural en persona
Suele suceder que los colores que vemos en la página web no se corresponden con los de impresión o el tono exacto del papel o pintura que vamos a utilizar. Esto puede deberse a la conversión de los colores, al monitor o a las variaciones del material sobre el que se imprimen. Si se trata de un fotomural, la edición de la foto puede afectar a su calidad. De tener la oportunidad, algo complicado en estos tiempos que corren, es mejor ver el material o un fotomontaje del resultado.






