Reformar un piso de comunidad puede convertirse en una de las peores pesadillas tanto para el propietario como para la comunidad de vecinos. Ruidos, suciedad y extraños entrando y saliendo continuamente del recinto pueden causar todo tipo de incomodidades a los vecinos.
Pese a que cualquier propietario tiene derecho a renovar su propiedad, también existen limitaciones y responsabilidades. Por este motivo, y para evitar que tu reforma te enfrente a tus vecinos, aquí van siete consejos para renovar tu piso sin crearte enemigos:
Planifica una reforma sencilla
Pintar paredes, acuchillar parquet, cambiar puertas internas o armarios de cocina y baño son cambios sencillos que además de causar el mínimo ruido pueden mejorar muchísimo el aspecto de tu propiedad. Este tipo de trabajos no suelen requerir permisos ni licencias, e incluso podrías llevarlos a cabo tú mismo.

Solicita permiso con el resto de vecinos
Tirar tabiques, reestructurar baños y cocinas o reemplazar ventanas no solo causará ruidos y posibles problemas en las instalaciones de la comunidad, sino que también tendrás que pedir permiso del resto de los vecinos y en muchos casos licencia de obras.
¿Nuestro consejo? Intenta minimizar los cambios estructurales en el interior del piso o cambios estéticos que sean visibles desde el exterior para facilitar tu reforma.
Utiliza períodos vacacionales
Si tus vecinos más próximos trabajan desde casa o tienen bebés ,es importante considerar que el ruido pueda afectar a su trabajo y rutina diaria. Por ello, si tu reforma genera ruido, intenta llevarla a cabo cuando tus vecinos se vayan de vacaciones y así causarles los menores inconvenientes.
Lee los estatutos de la comunidad
Los estatutos pueden variar de una comunidad a otra. Algunas comunidades pueden tener reglas especificas que podrían afectar a tu reforma. Así que aunque no vayas a hacer ningún cambio estructural o visible en el exterior, lo mejor es echarles un vistazo por si acaso.

Informa a los vecinos
Informar puntualmente a los vecinos de cualquier ruido o inconveniente que la reforma pueda causar, les evitará sorpresas y molestias inesperadas. Es igualmente importante avisar con suficiente antelación para que tus vecinos tengan tiempo de prepararse para ello, así como mantenerles informados del progreso de las obras y cualquier retraso o imprevisto que estas conlleven.
Pide consentimiento por escrito
Si cualquier cambio en tu proyecto de reforma requiere la aprobación de tus vecinos, asegúrate de que el acuerdo no es solo verbal. Tus vecinos podrían cambiar de opinión durante el proceso de reforma.
Supervisa la reforma
Si tu reforma requiere la contratación de terceros, estos pueden ser totalmente ajenos a las limitaciones de tu comunidad. Supervisar tú mismo la reforma te permitirá atender cualquier queja de vecinos y asegurarte de que todo se desarrolla sin imprevistos de acuerdo a los estatutos de la comunidad de vecinos.






Creo que lo más incómodo en un obra para los vecinos, puede ser el desescombrado, y en caso de tener madera, un mal acuchillado y barnizado. Cuando se acuchilla mal, por norma general, se tarda más en desbastar, con lo que el ruido es mayor. Luego en el barnizado, si se usan barnices tóxicos, no solo los sufre el dueño de la casa, sino también sus vecinos. Al menos en la parte del acuchillado, recomendamos profesionales con referencias.