Las fincas rústicas en Marbella a menudo ofrecen una amplia gama de servicios y comodidades para hacer que la estancia de los inquilinos sea lo más cómoda posible. Algunas de las características comunes incluyen piscina privada, jardines bien cuidados, barbacoa, aparcamiento, y en algunos casos, incluso servicios de limpieza y mantenimiento.