Las viviendas en las fincas rústicas de Nalda suelen ser casas de campo o casas rurales, con una arquitectura tradicional y materiales autóctonos. Estas viviendas a menudo cuentan con amplios espacios exteriores, como patios, jardines o terrazas, que permiten disfrutar del entorno natural. Además, muchas de ellas han sido rehabilitadas y modernizadas, manteniendo el encanto rústico.