Las construcciones en las fincas rústicas de Galaroza suelen ser de estilo tradicional, con materiales como la piedra y la madera. Normalmente cuentan con una vivienda principal, así como edificaciones auxiliares como almacenes, establos o cobertizos. Muchas de ellas también disponen de pozos, balsas o pequeñas infraestructuras de riego para abastecer las actividades agrícolas y ganaderas.