Las fincas rústicas en Eslava a menudo cuentan con casas de campo tradicionales, algunas de ellas con varios siglos de antigüedad. Estas casas pueden estar construidas con materiales locales como piedra, madera y adobe, y suelen tener un encanto rústico y acogedor. Además, las fincas pueden incluir otras estructuras como graneros, establos o cobertizos.