El proceso suele comenzar con la búsqueda y selección de la propiedad deseada, seguido de la negociación del precio y las condiciones de venta. Luego, se realiza la formalización de la compra mediante la firma de la escritura pública y el registro de la propiedad. Finalmente, se procede a la entrega de llaves y la mudanza a la nueva vivienda.